jueves, 27 de diciembre de 2012

We want less!

Recordad en esta época de consumismo extremo, en estos días en que no hacemos otra cosa que comprar cantidades ingentes de comida y cachibaches que no necesitamos, que menos es más. Menos es mayor salud mental y menos preocupaciones. ¡No lo necesitamos! ¡Liberaos!

¡Queremos menos, mucho menos!




Quieren venderme todo lo que no quiero, no necesito mucho para estar bien. Luna llena, estrellas en el cielo, mi guitarra y algo de beber. We want less, queremos menos pa vivir. Decrecimiento, empecemos de cero, el futuro se escribe del revés. Mi casa es todo el mundo entero y mi familia la gente de bien. We want less, queremos menos mucho menos, we want less, queremos menos pa vivir,

we want less, menos pa ser feliz
we want less, y lo que hay pa repartir
we want less, menos pa ser feliz, we want less!



miércoles, 26 de diciembre de 2012

Relato de terror




He participado en un concurso de relatos de terror relacionados con el Navidad. Aquí tenéis mi propuesta:

Era Nochebuena pero, para mí, era como una noche normal. Renuncié a los compromisos familiares para descansar y no compré ni un solo regalo para ahorrar. Mi familia debía estar cenando y disfrutando mientras yo, cansado de la Navidad antes si quiera de que empezara, me enfundaba mi pijama para meterme en la cama. No eran ni siquiera las doce.

Caí sin remordimiento alguno por haber matado las tradiciones familiares, por haber asesinado la Navidad, pero no tardé mucho en despertarme. Un picor en la frente me reclamó, sin duda, un mosquito se había colado en mi habitación. Pensé que sería demasiado difícil localizarlo, así que mi ensoñación ganó la partida y caí otra vez dormido. Me despertó el zumbido del insecto a sólo unos milímetros de mi oído, reaccioné con rapidez y me golpeé la sien con fuerza para reventarlo contra mi cabeza. El golpe me espabiló y descubrí que ya eran tres los granos que me habían salido. No le di mayor importancia porque sabía que el mosquito difícilmente podría haber sobrevivido al golpe asestado. Pero su zumbido me volvió a despertar a los minutos. Me levanté súbitamente para encender la luz y acabar con él, aunque me costase encontrarlo. Avancé en la oscuridad de mi habitación hacia el interruptor, al que golpeé con furia. Me di media vuelta para empezar a reconocer el cuarto. Empecé por la pared de la izquierda y lentamente moví mi cabeza hacia la derecha en su búsqueda. 

Algo se estremeció en mi interior cuando vi, encima de mi cama, un ser de gran tamaño sentado. Sus ojos vidriosos eran de color fuego y su semblante serio y desafiante. Aunque tenía forma humana su piel se tornaba morada, y de su espalda nacían dos alas parecidas a la de los murciélagos.
Sin más dilación se precipitó sobre mí en un salto acrobático sin precedentes, colocando sus manos en mi cuello, como si quisiese estrangularme. Sus manos eran frías y tenían una fuerza brutal. Yo, en medio de una parálisis provocada por el pánico, caí al suelo empujado por la criatura, que apretaba mi cuello cortándome la circulación.
Cuando ya pensaba que todo acababa el demonio me gritó a escasos milímetros de mi cara: "Si matas a la Navidad yo acabo contigo, si no regalas nada a quien quieres, me regalarás tu sangre!". Y entonces explotó soltando sus manos de mi cuello, dejándome respirar de nuevo, pero los pedazos en los que se convirtió su cuerpo eran insectos de diverso tamaño. Arañas, mosquitos enormes y pequeños, hormigas rojas... Había gran cantidad de invertebrados que ahora me recorrían el cuerpo y se metían por mi pijama. Los picotazos no tardaron en sucederse, pero entre el dolor, conseguí levantarme y sacudirme algunos de ellos. Abrí la puerta de mi habitación y salí en carrera hacia la calle. Al salir empecé a saltar para quitarme todos los insectos, y tuve que quitarme la parte superior del pijama. Tuve que arrancar de mi piel algunas sanguijuelas que se habían enganchado, mi cuerpo parecía una obra de arte macabra.

Aterrorizado, pensé que debía comprarles algún regalo a mis seres queridos, y a esas horas solamente pude ir a una gasolinera. Entré en una cercana a mi casa, pero allí poco podía comprar que fuese navideño. Baterías, parabrisas, anticongelante... Mientras lo pensaba, el dependiente me gritó desde el mostrador: "No escatimes en gastos, tus seres queridos se lo merecen...". Levanté la cabeza y un escalofrío me recorrió mi maltrecho cuerpo. El dependiente era el demonio que encontré en mi casa, pero su aspecto era humano. Su color de piel era moreno y no había alas por ningún lado. Me miraba fijamente y me sonreía con malicia. Eso hizo que me apresurara en coger los regalos, pagar e irme. Temía irme sin pagar, así que me acerqué con miedo y le di los productos, los metió en una bolsa, cobró y me la dio. Fue rápido, pero no tanto como yo al salir.

Para enmendar mi espíritu poco navideño me fui directo a la casa donde mi familia había cenado. Todavía estarían allí. Llamé de forma insistente hasta que me abrieron, y se quedaron atónitos al ver mi aspecto fantasmal. Les di la bolsa de los regalos mientras me daba una ducha y me ponía una muda limpia que me dejó mi hermano. Curé mis heridas y cuando salí del baño todos habían abierto ya sus regalos. Estaban extrañados por las circunstancias, y algo preocupados por mi salud mental, pero todos me dieron las gracias por el detalle y se mostraban contentos de poder disfrutar de mi presencia. Y yo de la suya. De repente, mi madre dijo: "Hijo mío, en la bolsa de regalos que has traído hay uno que lleva tu nombre, ¿te has comprado algo tu mismo en esa gasolinera?". 

Se me puso la piel de gallina. Aquel demonio había puesto un regalo para mí dentro de la bolsa. Era una caja pequeña, del tamaño de un puño cerrado, envuelta en un papel de regalo de color rojo, pero con dibujos de hormigas negras. "Venga ábrelo." Exclamaron todos. 

Me dirigí hacia la mesa muy despacio, todos estaban expectantes, lo que contrastaba con el pánico que sufría en mi interior. Quité el papel de regalo y una caja de cartón sin marca alguna apareció. La abrí y se generó una explosión de insectos de todo tipo, igual que en mi casa. Me tiré al suelo rehuyéndolos y grité de terror. Sobre todo cuando se me vino a la mente lo que le había traído a mi familia. Todos gritaban de pánico y huían mientras yo yacía en el suelo.

Estaba esperando el ataque de los insectos cuando, para mi sorpresa, empezó a caer confeti sobre mí. Miré hacia arriba y vi, maravillado, cómo los insectos se iban convirtiendo en confetis. Los gritos iniciales de terror se tornaron en risas, ¿o fueron risas desde el principio? Me levanté y mientras toda la familia se lanzaba confeti, vi que en la caja todavía había algo, era una inscripción: "No vuelvas a matar la Navidad".


martes, 25 de diciembre de 2012

El guerrero pacífico

"El guerrero pacífico" (en contra de lo que pueda parecer) no es una película de luchas, guerras o batallas bélicas. Es una de esas películas de superación personal en la que el protagonista tiene un percance importante y debe sobreponerse a ello si quiere lograr sus metas. Realmente es muy típica, pero tiene frases verdaderamente motivadoras que hacen recomendable su visionado:

  • Se puede vivir toda una vida sin despertarse.
  • Todo el mundo dice lo que es mejor para ti. No quieren que busques respuestas, sino que creas en las suyas.
  • La gente tiene miedo a su interior porque es el único sitio donde encontrarán todas las respuestas.
  • La muerte no es triste, lo triste es que la gente no sepa vivir.
Cómo podéis apreciar, la película es una oda al hecho de vivir el presente. Y es que el que consiga tal hito es capaz de vivir una vida plena. Realmente el apocalipsis zombie del que hablan multitud de películas y series de ficción ya se está produciendo: los zombies somos nosotros, y solamente unos pocos son capaces de sobrevivir y ser conscientes de su entorno, de disfrutarlo. Las preocupaciones nos sacan de la realidad para convertirnos en robots que dejan pasar el tiempo en lugar de vivirlo. Podría ser un gran objetivo para el año 2013, el que todos nos preocupemos más por vivir el momento en vez de preocuparnos por cosas que pasarán sin más. Podría ser un buen momento para abandonar todas esas cargas materiales que no necesitamos, pero que nos arrastran a preocupaciones como el miedo a perder o a cuidarlas.

La buena noticia de esta apocalipsis zombie es que hay retorno, es decir, podemos dejar de ser zombies. Requiere esfuerzo y no dejarle ni un ápice de control a nuestra mente, debemos ser implacables y no ceder a momentos zombie. We can!

lunes, 24 de diciembre de 2012

Kaizen, el método para conseguir tus objetivos

Hoy empieza la Navidad y se acerca peligrosamente el nuevo año, con todos los nuevos propósitos acechando a la vuelta de la esquina. Incomprensiblemente necesitamos una excusa como la llegada de un nuevo año para trazarnos metas ambiciosas que nos hagan mejorar, en lugar de intentar mejorar siempre. Y de eso trata el Kaizen, de la mejora constante.

Los orígenes de la palabra y filosofía vienen de Japón, en los años 50 cuando los recursos escaseaban y el país atravesaba una de las peores crisis económicas que se recuerdan. "Kai" significa cambio, y "Zen" bueno. Se empezó a implantar en muchas de las empresas japonesas esta forma de trabajar y el resultado fue que en diez años los japoneses volvieron a ser una potencia económica mundial. Todavía muchas empresas utilizan esta filosofía, y no solamente las niponas: su fama se extendió y se implantó en muchísimas empresas extranjeras.

El Kaizen pretende hacer un cambio en la forma de trabajar para conseguir los objetivos. No pretende conseguirlos al instante, juega a través del tiempo y la paciencia. Pretende la mejora constante, un poco mejor cada día, un poco mejor cada vez. Cuando algo se hace una milésima parte mejor cada vez, cuando lo has hecho mil veces lo has hecho mil veces mejor. Parece de perogrullo, pero muchas veces nos olvidamos de las cosas más sencillas y es necesario recordarlo. Y es muy fácil hacer las cosas un poquito mejor cada vez, hasta que llegado un punto una mejora de una milésima parte es muy difícil. Llegados a ese punto sabemos que hemos sido constantes, que hemos dado un paso pequeño cada día, pero que hemos recorrido una gran distancia.

Parece fácil, ¿verdad? Pues no lo es. La constancia es algo complicado, solo al alcance de los que realmente desean cumplir con sus objetivos. Si no lo has conseguido es que en tu fuero interno no lo deseabas tanto. Y es que la complacencia es el enemigo número uno del Kaizen. Un buen truco es no agobiarse por los resultados. Los resultados llegan con el tiempo y con paciencia. De nada sirve esforzarse al máximo para conseguir lo que quieres en un solo día, guarda ese esfuerzo para cuando aparezca la pereza y no lo hagas todo de golpe hoy.

Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy

El Kaizen se basa en 5 conceptos, denominados las 5 eses, ya que las palabras japonesas que los denominan empiezan por esta letra:

  1. Deshechar lo que no necesitamos
  2. Las cosas a su debido tiempo y lugar
  3. Prevenir la suciedad y el desorden
  4. Organizarse bien
  5. Crear hábitos en los 4 puntos anteriores

Esta claro que no somos empresas, pero podemos beneficiarnos del Kaizen igualmente y aplicarlo para conseguir nuestros objetivos. En muchos de nuestros casos es en nuestra mente donde debemos aplicarlos para pensar de forma productiva y positiva. Deshechar pensamientos no producentes principalmente.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Caminito de la Recopa

No sé por qué razón hoy me he puesto a buscar partidos antiguos del Real Zaragoza. Navegando he encontrado un canal que tiene muchos, casi todos de la participación en competición europea del equipo aragonés.

Os dejo todos los partidos del Zaragoza el año que ganó la Recopa en la temporada 94-95. Sin duda eran otros tiempos:




Primera eliminatoria


Gloria Bistrita 2 - Real Zaragoza 1




Real Zaragoza 4 - Gloria Bistrita 0



Segunda eliminatoria

Tatran Presov 0 - Real Zaragoza 4




Real Zaragoza 2 - Tatran Presov 1



Cuartos de final


Feyenoord 1 - Real Zaragoza 0




Real Zaragoza 2 - Feyenoord 0




Semifinales


Real Zaragoza 3 - Chelsea F.C. 0




Chelsea F.C. 3 - Real Zaragoza 1



Final


Arsenal F.C. 1 - Real Zaragoza 2



jueves, 20 de diciembre de 2012

La llamada de la selva

Me he puesto a buscar algunos de los autores que Alexander Supertramp leía durante sus viajes hacia lo salvaje. De momento sólo he reparado en Jack London, y me he puesto a buscar uno de sus libros para profundizar un poco más en sus ideas. He visto que uno de sus títulos más conocidos es 'La llamada de la selva', que también es traducido en ocasiones como 'La llamada de lo salvaje'.

He leído algunas cosas de este autor, como que era un alcohólico empedernido, o que realmente nunca vivió como predicaba. En cualquier caso sus obras inspiraron a Chris McCandless a hacer su viaje y convertirse en Alexander Supertramp, y eso es mucho. 

Ese libro trata sobre la vida de un perro, que vive acomodado en una casa, como muchos de los animales que tenemos y cuidamos nosotros. Buck es raptado y vendido a traficantes de perros, que lo venden a gente que viaja en trineo tirado por canes de gran envergadura. En esas circunstancias vemos la transformación del animal, de un ser civilizado que acata órdenes a otro más anárquico, que responde más a sus instintos que las órdenes de sus dueños. Es un camino hacia lo salvaje, tal y como lo vivió Alexander.

Buscando por youtube he encontrado la historia narrada y animada, aunque por su puesto, recomiendo mucho más que os leáis el libro, que no es demasiado largo y es fácil de leer.


Son dos partes, así que cuando termine el vídeo, seguid con el siguiente sugerido. También os pongo un programa de radio que escuché, habla del libro también. Espero que lo disfrutéis:




La función del ser humano es vivir, no existir. No voy a gastar mis días tratando de prolongarlos, voy a aprovechar mi tiempo.


imagen: rottentomatoes.com

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El día que Nietzsche lloró

Aprovechando que ayer tuve tiempo libre por la tarde, me acerqué un poco más a la figura de Friedrich Nietzsche. Como sabéis, me estoy leyendo su libro "Así habló Zaratustra", y como es de un lenguaje complicado, quise entender un poco más el por qué de que este filósofo se encuentre entre los grandes de la historia. Escuché un programa de radio a través de iVoox, y descubrí que se le hizo una película llamada "El día que Nietzsche lloró".

Esta película no basa su historia en un hecho real, pero sí que intenta mostrar al filósofo con sus ideas y con las circunstancias que rodearon su vida. Muestra que era una persona muy poco sociable, que prefería su propia compañía antes que la de los demás. Muestra su amor no correspondido con una mujer, y también algunos de los problemas y dolencias físicas que padeció durante toda su vida.

Ir a descargar

Sin embargo, el encuentro con Josef Breuer que muestra el film no es verídico, ni tampoco el contacto que tuvo con Sigmun Freud. Aun así, la película es curiosa para los amantes nóveles de la filosofía, como yo me considero. Para los demás puede resultar muy tediosa y pesada. Su argumento se basa en la conversación única y exclusivamente, no esperéis efectos especiales ni nada parecido.

Para mí, el momento que más que me ha gustado de la película es una de las charlas de estos dos genios (J.B. y F.N.), en el que el segundo le dice al primero (para curarle mediante el habla de la profunda depresión en la que está sumido [1 hora 11 minutos 35 segundos de la película]):

¿Usted ha vivido su vida o ha sido vivida por ella?
Se mantiene al margen de su vida añorando otra vida que nunca se ha atrevido a vivir.
Imagínese que un demonio le dijera a Usted que su vida de ahora, tal y como la está viviendo, cómo la ha vivido en el pasado, tiene que volver a vivirla, pero un número interminable de veces y que no habría nada nuevo en ella. Todos los dolores, las alegrías, las cosas grandes y pequeñas que haya en su vida simplemente se repetirán en la misma sucesión, en la misma secuencia, una y otra vez, imagine la infinidad... Considere la posibilidad de que cada acción que elija, la elije para siempre jamás... De modo que toda la vida no vivida quedaría presa en su interior, sin ser vivida para la eternidad. ¿Le gusta esa idea?
¿Obligaciones? Sus obligaciones son una farsa, la cortina tras la que se oculta. 


Arriba tenéis la película completa. Sólo quiero añadir que me sorprende que un hombre de las características de Nietzsche, tan uraño y que no aprendió a vivir con sus semejantes, fuera capaz de escribir una obra como la suya. Un auténtico genio fuera de lugar, que hoy en día tiene muchos seguidores, y que fue relacionado erroneamente con el régimen nazi, pero que en su época no fue capaz de colocar ni 50 ejemplares de su obra más famosa.

martes, 18 de diciembre de 2012

Otra vez, los amantes de lo ajeno

El viernes dejé mi furgoneta aparcada al lado de mi casa como cada día. Al día siguiente no la toqué, y fue el domingo cuando me volví a dirigir hacia ella. Normalmente la suelo coger cada día, pero ese sábado no fue así. No sé si el haberla cogido hubiera supuesto un desenlace distinto para esta historia, pero es una posibilidad.

La cuestión es que cuando monté en ella y me dispuse a arrancar, cuando miré al retrovisor derecho el espejo brillaba por su ausencia. No me lo podía creer, ¿quién me podría haber quitado el cristal? Bajé de la furgoneta y empecé a buscar rastros del espejo por el suelo, pero allí no había nada. Volví a montar y descubrí que el retrovisor izquierdo se encontraba en las mismas condiciones. En un intento por mirar al cielo para maldecir mi suerte, topé con el techo del vehículo. Como no podía mirar al cielo miré hacia delante para descubrir que alguien había dejado un papel en el parabrisas. Seguro que estaría relacionado: era un anuncio de una plaza de garaje en los pisos donde vivo. ¿Casualidad?

No puedo asegurar que el dueño de esa plaza de garaje sea el autor del robo, pero en los coches contiguos no había rastro ni de robos ni de anuncios. Hay que ser muy cínico para hacer eso, pero con la crisis la gente está perdiendo la chaveta. Otra posibilidad es que a alguien le rompieran los espejos y me los haya cogido a mí. No voy a hacer lo mismo.

Al día siguiente acudí al taller antes de trabajar para comprar los dos espejos. Los compré y los coloqué yo mismo, con ayuda de mi padre. Aun así tuve que pagar 60 €uros por la gracia de estos ladrones. Los del taller me dijeron que soy el primero que viene con una situación parecida, por lo que parece que no es habitual el robo de estos espejos. Puede haber sido una gamberrada.

Esperemos que el karma haga su trabajo y les dé lo que se merecen.

imagen: www.rankopedia.com

lunes, 17 de diciembre de 2012

El cuerpo se parece a un dios

Los Dioses son seres superiores capaces de darnos la vida y quitárnosla. Son seres a los que hay que darles ofrendas para que se porten bien con nosotros, para que sean bondadosos con nosotros y las cosas nos vayan de forma favorable.

Eso es lo que sabemos de muchos de los Dioses que tenemos en las diferentes culturas. Eso y que no tenemos forma alguna de demostrar su existencia. Así que no tenemos la certeza de que los que los adoran estén en lo cierto, sabemos que lo hacen como acto de fe. 

Pero nuestro cuerpo sí es algo tangible, algo que sabemos que existe. Vivimos en él y somos esclavos suyos, como con el peor de los Dioses. Si no le ofrecemos alimento morimos, si no lo cuidamos enfermamos, si no lo dejamos descansar se resiente. Sin embargo, si lo cuidamos bien nos ofrece situaciones de bienestar, tanto mentalmente como físicamente. A ciencia cierta es nuestro único Dios en el planeta tierra. Podemos tratarlo mal, pero las consecuencias son evidentes. Cuando deseamos algo, nuestro cuerpo es capaz de, con un simple dolor, hacernos desviar nuestros deseos a otros por unos de un nivel más básico. Si deseamos un coche, por ejemplo, si no podemos orinar durante un largo periodo, nuestro cuerpo consigue que dejemos de desear ese coche, para ponernos a desear fervientemente hacer nuestras necesidades. Es nuestro Dios y dependemos de él. Podemos dominarlo, pero solo durante espacios cortos de tiempo. La sartén por el mango siempre la tiene él.

Este pensamiento me ha venido con la lectura de 'Así habló Zaratustra', un clásico libro de Nietzsche. Este filósofo alemán escribió muchas de las ideas que quedan plasmadas en el libro y película "El club de la lucha". Concrétamente tras la lectura del capítulo 'De los despreciadores del cuerpo'.

Hay más razón en tu cuerpo que en tu mejor sabiduría.

imagen: europaprima.blogspot.com.es

viernes, 14 de diciembre de 2012

Return to innocence


Esto no es el comienzo del fin,
es el retorno a ti mismo,
la vuelta a la inocencia.

No tengas miedo de ser débil,
no te enorgullezcas de ser fuerte,
mira en tu corazón amigo,
vuelve a la inocencia.

Si quieres, empieza a reír,
si debes, empieza a llorar,
sé tu mismo y no te escondas,
cree en el destino.

No te preocupes de lo que la gente diga,
solo sigue tu camino,
no lo abandones,
vuelve a la inocencia.

Esta canción de 'Enigma' es muy famosa y ha salido en innumerables series y documentales. Una canción para meditar, que en su día me costó mucho encontrar sin saber ni como se llamaba, ni quien la cantaba. Recuerdo que terminé encontrándola buscando 'indio cantando' en Google, o algo parecido. 

El videoclip me gusta mucho porque refleja todas las edades humanas. Empieza con la muerte de un anciano bajo un árbol y termina con el mismo individuo en el mismo sitio, pero unos 80 años más joven. Todas las escenas se pasan marcha atrás, como recorriendo la vida del protagonista en sentido inverso.

Cómo me pasó hace poco traduciendo un anuncio, no tenía ni la menor idea de lo que decía la canción. Tal y como la he ido traduciendo me he dado cuenta de su significado.

jueves, 13 de diciembre de 2012

After Earth


Ayer vi este trailer de una película que se estrenará al año que viene si el calendario maya lo permite. Es una nueva película apocalíptica, con Will Smith de protagonista, todo un especialista en salvar el mundo.La verdad es que es toda una garantía. A mi personalmente me gustan bastante este tipo de films, con sus efectos especiales y su ambientación.

Pero lo que me ha llamado poderosamente la atención ha sido un fragmento de la narración. Con cierta filosofía y muy aplicable a nuestro tiempo, a pesar de que por el momento no estemos sufriendo ninguna amenaza semejante a la que los protagonistas sufren.

Pero si vamos a sobrevivir a esto tienes 
que darte cuenta que el miedo no es real,
es el producto de los pensamientos que creas.
No me malinterpretes, el peligro sí es real, 
pero el miedo es una elección.

Por mi parte queda totalmente marcada como una de las películas que pegarán fuerte el año próximo, apuntada para verla en cuanto salga.

Si no podéis verlo con subtítulos podéis activarlos en youtube.

Usa protector solar



No me voy a explayar mucho en este post. Este es un vídeo que quería tener en mi blog desde hacía tiempo, aunque no encontraba nunca el momento. Todo un clásico, seguro que muchos ya lo conocéis. Toda una retahíla de buenos consejos sin base científica. Pensamientos que a veces olvidamos, pero que siempre deberíamos tener presentes.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La buena suerte

Me estoy aficionando a escuchar audiolibros, documentales o programas de radio mediante la Web http://www.ivoox.com. Viene a ser lo mismo que youtube para vídeo, pero en este caso es para archivos de audio.

Ayer, navegando por los contenidos que ofrece esta página, elegí al azar un audiolibro, que resultó ser "La buena suerte" de Álex Rovira. Se trata de un cuento sobre la suerte, en el que dos caballeros andan en busca de un trébol de 4 hojas. La historia es algo predecible, pero permite sacar unas cuantas conclusiones interesantes. Aquí está el audio:


Finalmente llega a unas conclusiones que son las reglas de la buena suerte:

- La suerte no dura demasiado tiempo porque no depende de ti, la buena suerte la crea uno mismo, por eso dura siempre.
- Muchos son los que quieren tener buena suerte, pero pocos los que deciden ir a por ella.
- Si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque las circunstancias son las de siempre, para que la buena suerte llegue es preciso crear nuevas circunstancias.
- Preparar circunstancias para la buena suerte no significa buscar solo el propio beneficio, crear circunstancias para que otros también ganen atrae a la buena suerte.
- Si dejas para mañana la preparación de las circunstancias, la buena suerte quizá nunca llegue. Crear circunstancias requiere un primer paso. Dalo hoy.
- Aún bajo circunstancias aparentemente necesarias, a veces la buena suerte no llega. Busca en los detalles aparentemente innecesarios pero imprescindibles.
- A los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les parece innecesario. A los que crean circunstancias el azar no les preocupa.
- Nadie puede vender suerte, la buena suerte no se vende, desconfía de los vendedores de suerte.
- Cuando ya hayas creado todas las circunstancias, ten paciencia, no abandones, confía.
10ª - La oportunidad no es suerte, siempre está ahí.

martes, 11 de diciembre de 2012

La liga se gana en campos pequeños


Los aficionados al fútbol hemos escuchado esta frase en más de una ocasión. Su significado es que, si eres un equipo de fútbol potente que aspira a ganar un torneo en el que juegan todos contra todos, es mas importante ganar en los campos de rivales de menor entidad que en los campos de equipos potentes. Tiene lógica porque suele haber muchos mas rivales pequeños que grandes, a los que es mas fácil ganar. Sin embargo la recompensa por ganarles es la misma que a los mas potentes.

Lo que suele ocurrir es que los buenos se confían y permiten que los no tan buenos les ganen. Y ahí es donde se pierden los títulos. El equipo bueno que menos se confía acaba ganando la liga.

Puede que os preguntéis por qué os suelto este rollo. Pues bien, solo quiero compararlo con nosotros, demostrar la gran similitud que existe en nuestras vidas respecto a esto. Nosotros somos el equipo grande y la liga es uno de nuestros objetivos en la vida. La vida se gana en los campos pequeños.

Pongamos que quiero adelgazar. Comenzar la dieta es lo mas difícil, es como jugar contra un equipo difícil  Pero estoy motivado y lo supero. Cuando llevo 3 días con la dieta y alguien me ofrece una galleta, se trata de un partido fácil, pero en esos son en los que puedo echar por tierra todo un objetivo. Son fáciles de superar, pero hay un montón, así que la confianza puede jugar en mi contra. Sembrar un precedente es romper una muralla en favor del fracaso, así que es muy peligroso perder en un campo fácil.

Tenemos que ser implacables con esos rivales tan fáciles. No debemos caer en la confianza y no tener piedad con ellos. La victoria será fácil, pero la suma de 100 victorias fáciles darán como resultado la consecución del objetivo. Es posible que cuando llegue un rival o tentación más difícil  ya tengamos el objetivo tan cerca que no exista el miedo a fallar, así que podremos superarlo sin problemas.

Sin lugar a dudas, la liga se juega ahora, con los rivales del día a día, así que nada más debe ocupar nuestra atención por más inofensivo que parezca el rival. Es una de las claves del éxito.

Honoré de Balzac -> La resignación es un suicidio cotidiano

fotografía: luzfinal.blogspot.com

¿Qué te motiva?


Idílico vídeo narrado por Alan Watts. ¿Qué pasaría si el dinero no importara? ¿Cambiaría tu motivación? ¿Harías otras cosas? ¿Es mejor llevar una vida corta haciendo las cosas que queremos que una larga haciendo siempre lo que no nos importa realmente? 

Es idílico porque en la actualidad necesitamos dinero para todo. Como en el post que escribí sobre los papalagi, no nos cobran por respirar porque no se han dado cuenta todavía de que es gratis. Pero como reflexión es bastante interesante. Responder a estas preguntas nos lleva a una realidad que no existe, pero nos hace plantearnos cosas sobre la que tenemos delante de los ojos. ¿Sois capaces de responder o preferís dejarlo pasar? Dejarlo pasar, porque no queréis plantearos una realidad que no sea la que existe. Me parece bien. Aceptar la realidad es una sabia decisión. Pero a pesar de eso me gusta plantearme cosas y a mí me resulta complicado responder a esas preguntas. Seguramente haría otra cosa, aunque no tengo muy claro lo que sería. Necesitaría una reflexión mucho más amplia.

Por cierto, si no se os activan solos, podéis activar los subtítulos en español del vídeo. Enjoy!

lunes, 10 de diciembre de 2012

Domesticados


Recurro a este vídeo por dos motivos: el primero es que me troncho cada vez que lo veo, el segundo es para hacer una reflexión algo más profunda. El vídeo tiene ya sus añitos y seguro que más de uno ya lo había visto, pero cuando ha pasado cierto tiempo y lo vuelvo a ver no puedo evitar arrancar a carcajadas.

Me pongo a pensar en lo que se le pasará por la cabeza al muchacho. Se despierta en un autobús lleno de gente gritando. En primer lugar echa un vistazo en menos de medio segundo para percatarse de qué es lo que tiene en histeria colectiva a todo el mundo. Después de no observar nada raro decide ponerse a gritar. Total, es lo que está haciendo todo el mundo, ¿por qué complicarse? Si lo hacen ellos por algo será. Seguro que se ahorra adivinar qué es lo que está pasando, que será algo grave seguro. Tanta gente no puede estar equivocada a la vez, ¿no? Pues eso, si al final todos hacemos lo que hace todo el mundo. ¿Donde va la gente? Pues donde va Vicente.

Así actuamos todos, no culpo al chaval. Somos como los monos de este famoso experimento:

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las plátanos los investigadores lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a golpes. Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las plátanos
Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera. Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. 
El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido. Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las plátanos.
Finalmente quería poner una imagen que vi en su día, pero que he sido incapaz de encontrar (POST DATA: encontrada). Una imagen vale más que mil palabras, pero voy a intentarlo. Era una foto en la que aparecía un burro atado a una silla pequeña. Con un mínimo de su fuerza podría moverse y arrastrarla para recuperar su libertad, pero el animal estaba inmóvil, como si la silla pesase 200 toneladas. Acostumbrado durante los primeros años de su vida a estar atado a cosas que no podía mover, daba por hecho que le atasen donde le atasen no se iba a poder soltar nunca. También somos así. Vemos losas mentales donde no las hay. Vemos problemas enormes donde si actuáramos no los habría.

Somos monos, ovejas o burros... Estamos domesticados.

viernes, 7 de diciembre de 2012

I am the best

Repite después de mí: ¡Yo soy el mejor! 
Tengo grandes músculos y un pelo perfecto, 
tengo un grupo de amigos diverso y sofisticado, poseo un Sedan deportivo respetuoso con el medio ambiente, estoy rompiendo con Heather Graham porque necesito mi espacio. Gano en todos los deportes, creo en mi olor.


Un anuncio que me encanta. Hacía días que lo tenía en la recámara para publicarlo en el blog. He hecho una de mis traducciones para tener el contenido de la cinta aquí, seguro que no es así al 100%, pero se aproxima bastante. Me ha chocado lo de Heather Graham, nunca había reparado en que estaba rompiendo con una actriz famosa hasta que he intentado traducir el contenido. Sé que es ficción, pero olé sus pelotas.

Y ese es el mensaje. Todos deberíamos decirnos todos los días que somos los mejores. Todos deberíamos intentar mejorar un poquito más cada día en todas las facetas. Todos deberíamos creer en nosotros mismos. La fe mueve montañas. En el mundo se levantan templos por dioses que no existen o no han dado señales de existir. Nosotros somos más reales, y a veces creemos menos en nosotros que en esos. Todo eso lo hace la fe, o la carencia de ella. A veces tenemos que creer para ver, pero siempre necesitamos ver para creer. Quizás si nos convenciésemos de que somos capaces antes de necesitar pruebas, lo seríamos.

Henry Ford -> "Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto"

jueves, 6 de diciembre de 2012

Centrarse y concentrarse

La naturaleza del ser humano es sumamente curiosa. En realidad es la mía, pero supongo que a más gente le pasará, por eso generalizo. Quizás es mucho suponer, pero me la juego. Y atención porque es dificil de explicar. Antes he intentado explicárselo a mi hermano con palabras y me ha sido imposible. Cada vez que añadía algo era para confundirle aún más, así que haré lo posible porque me entendáis.

En ocasiones nos planteamos un objetivo que queremos conseguir, es algo a medio-largo plazo, algo que pasa por nuestra mente en un momento determinado. Y cuando llega el momento decisivo para conseguirlo no hemos hecho ese esfuerzo suficiente para ello. Pero en ese momento sí que lo damos todo dentro de nuestras posibilidades, que suelen ser ya bastante remotas. Y al no conseguirlo nos enfadamos, nos cabreamos, no lo entendemos y nos preguntamos por qué no hemos sido capaces. Pero tampoco somos tan críticos con nosotros mismos para entender que el error ha estado en el camino, y no en el destino.

Para entendernos pondré el ejemplo de un estudiante. Es septiembre y empieza el curso. Quiere llegar preparado al examen final de junio con objeto de aprobarlo y pasar de curso. Pero durante el curso, al acabar las clases sale a jugar, se pone con la consola o a ver la tele con su bocadillo de nocilla (todo un clásico). A falta de dos semanas para el gran examen toma conciencia de lo que se le viene encima. Tenía un objetivo, pero no se lo ha tomado en serio hasta ese día. Entonces se pega unas panzadas de estudiar todos los días para recuperar el tiempo perdido. No descansa bien y los conocimientos no arraigan. Llega al examen a pecho descubierto y apenas con 4 horas de sueño el día anterior. Resultado: suspenso. Y se empieza a preguntar el por qué, con todo el esfuerzo que ha dedicado en las dos últimas semanas. Todos sabemos la razón, todos menos él. Lo achacará a la mala suerte, o a que el profesor se ha pasado con el examen. Pero la realidad es que no ha hecho todo lo que estaba en su mano para aprobar. ¿No os resulta curiosa esta actitud del ser humano ante los fracasos anunciados?

Esta mañana me ha pasado algo parecido. Tenía partido de fútbol. A decir verdad no me apetecía mucho jugar: juego en un equipo amateur para pasar el rato con amigos y hacía frio, no se disfrutaba del juego. Por eso me he levantado tarde. He desayunado bastante y con poco margen para hacer la digestión. He llegado tarde y no he podido calentar bien. Cuando ha empezado el partido todavía tenía la tripa llena y me crujían todos los músculos fruto de mi mal calentamiento. Lo había hecho todo mal desde el principio. No llegaba a ningún balón y todos los rivales me superaban. Pero, en vez de decirme a mi mismo que era normal porque he pasado de todo, me he cabreado conmigo mismo. Me lo he reprochado. En ese momento quería jugar bien, pero no podía. Había hecho mal los cimientos y pretendía que el techo fuera consistente. Lo intentaba y lo intentaba pero no había forma. Mi comportamiento no ha sido coherente con mi objetivo, que en este caso era jugar bien el partido, competir.

Lo mismo sucede con nuestra salud mental. O con nuestra actitud. La mente hay que trabajarla siempre, al igual que el cuerpo haciendo deporte. Si tenemos el objetivo de no estar gordos tenemos que hacer deporte casi todos los días. No vale que llegue el sábado que vas a salir, te pongas la camiseta que te saca barriga y digas: joder que gordo soy. No eres gordo, el problema no es ahora ser gordo, el problema es que no has hecho lo que deberías hacer para no serlo. Ahora ya no tiene solución. Con la mente es igual. Si no la trabajamos con pensamientos positivos, con reflexiones constructivas o con meditación durante la semana, no se puede conseguir la paz mental. Cuando estamos negativos nos enfadamos en ese momento con nosotros mismos, pero la culpa no es de nosotros en ese momento, es de no habernos trabajado antes. 

Debemos planificar nuestros objetivos con hitos intermedios. Cumplirlos será tan importante como la consecución del objetivo final. Si no los cumplimos no tendremos derecho de quejarnos por no haber conseguido ese objetivo que tanto ansiamos.

imagen: luzfinal.blogspot.com

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Predicar con el ejemplo

Otra de las imágenes que circulan por la red últimamente. A decir verdad no me he metido en la Web que pone en la pancarta, pero creo que con el mensaje es suficiente.

Estamos en unos tiempos complicados en los que es muy fácil hablar. Todos hablamos pero pocos actúan. Y no solo de crisis hablo. Yo mismo me puedo mirar mi ombligo para aplicar todo lo que pongo diariamente en el blog. Las cosas no se miden por palabras, si no por hechos. Todos conocemos refranes populares que nos hacen entender que esto no es cosa de nuestros tiempos, que ha pasado siempre.

"Del dicho al hecho hay un trecho"

"Las palabras se las lleva el viento"

Pues sí, empecemos a actuar, dejemos de planear cosas y empecemos a llevarlas a cabo. No construyamos castillos en el aire, creemos las bases para que esos proyectos se conviertan en castillos reales, en hechos palpables que nos den la razón. Que no sirvan las excusas. No hay mejor tiempo que ahora mismo para actuar. Siempre estamos diciendo que las cosas irán mejor cuando ocurra algo concreto: cuando nos suban el sueldo, cuando termine de pagar el piso, cuando encontremos pareja... Pues no. El momento oportuno es ahora. Ahora es lo único que existe. Mañana igual no estamos aquí para llevar a cabo nuestros proyectos, salgamos del letargo y despertemos para actuar.

"El mundo cambia con tu ejemplo, no con tu opinión"



"La suerte ayuda a los que quieren volar más allá del miedo"

martes, 4 de diciembre de 2012

Dos vidas en un instante

Hoy tenía que ir al banco para solucionar un problema que tengo con una tarjeta. El banco abría a las 8:30, y yo entro a trabajar a las 9:00. He bajado a las 8:35 de mi casa para ir a la sucursal (que está justo debajo), pero antes tenía que tirar la basura. Recordaba que al lado del banco había un contenedor, así que he ido directamente hacia allí, pero cuando he llegado el contenedor brillaba por su ausencia.

Con las obras del tranvía han quitado algunos y este ha resultado ser uno de ellos. Así que he dirigido la mirada hacia el interior del local para ver que fila me esperaba. Solamente dos personas. "Parece que no me va a tocar esperar mucho", he pensado. Pero no podía entrar con la bolsa de deshechos, por lo que rápidamente me he puesto a buscar la papelera más cercana. Tenía que cruzar la carretera, pero no estaba excesivamente lejos. Me acerqué con paso ligero y tiré la bolsa dentro con rapidez. Di media vuelta para observar que nadie había entrado todavía. Comencé mi camino hacia allí adelantando a un abuelo. Solamente otra anciana podía quitarme la gloria, pero las posibilidades de que entrase en el banco no eran muchas por sus apariencias. Lección uno: "Las apariencias engañan". La decrépita abuela y yo llegamos a la vez a la puerta, pero como ella me llevaba ventaja y yo he acelerado el ritmo me ha mirado con cara de pocos amigos. "Entre por favor", le he dicho cediéndole el paso. Si las miradas matasen yo ya estaría muerto. Pero ese gesto no ha mejorado su expresión. Que poca educación tienen algunos ancianos. 

Por tirar la basura se me ha adelantado en la fila. Se ha pegado 20 minutos con el personal de la sucursal mientras yo me cagaba en mi suerte. Preguntando chorradas. Después han venido los de Prosegur (los que transportan los capitales de las sucursales a los bancos centrales), que se han saltado toda la fila, incluido al siguiente que era yo. 5 minutos después me atendían a mí. He llegado tarde al trabajo. Pero no ha pasado de ahí. 

Podía haber sido mucho peor. Poniéndonos dramáticos podrían haberme despedido. O que al tener que quedarme más tiempo por la tarde para recuperar mi retraso mi coche se ha quedado solo en el aparcamiento, siendo un jugoso manjar para los ladrones. No voy a divagar más, porque en realidad tampoco ha sido para tanto: un sencillo retraso sin consecuencias. Es más, ha sido algo positivo que ha dado sus frutos: este post. Y además me ha dado que pensar y plantearme cosas. La conclusión ha sido que si hubieran decidido no poner tranvía, yo hubiese llegado puntual a trabajar.

Me ha recordado la película "Dos vidas en un instante". Se trata de como le cambia la vida a una chica de darse un encontronazo con un tío en el metro. Al dárselo no llega al metro y no descubre como le pone los cuernos su marido.


lunes, 3 de diciembre de 2012

Esclavos de los móviles


Por Facebook me he topado con este cómic que refleja la diferencia entre lo que creemos que será la relación con nuestro móvil y lo que finalmente acaba por ser.

Tyler Durden --> Lo que posees acabará poseyéndote.




Oh Tyler, Libérame. Libérame de los muebles suecos, libérame del arte caro, de la piel tersa y los dientes perfectos. Libérame de los coches de gama alta, de los móviles de última generación y la ropa de marca. Que nunca me sienta realizado. Que nunca esté satisfecho. Que nunca sea perfecto.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Mundo de Dioses


Venimos al mundo sin información, sin más capacidad de supervivencia que la que nuestros instintos nos dan. Somos cómo los animales irracionales, que se mueven por impulsos generados por su naturaleza. Pronto empezamos a ser conscientes, a esclarecernos poco a poco. Descubrimos a nuestros padres como los primeros Dioses de nuestra vida: en ellos encontramos comprensión y seguridad, están capacitados para darnos lo necesario. Esa facultad se la da la experiencia que nosotros aún no hemos desarrollado, y la fuerza que les dan los instintos maternales y paternales. Son como auténticos seres sobrehumanos para nosotros, les creemos capaces de todo.

Después vamos al colegio, donde encontramos la segunda hornada de Dioses en nuestras vidas: los profesores. Estos, además de enseñarnos materias y asignaturas varias, nos enseñan modales y formas correctas de actuar. Correctas según las normas de la sociedad.

Hasta entonces habíamos sido demasiado pequeños para plantearnos nada, para cuestionar a los Dioses. Lo que ellos nos decían iba a misa, era lo correcto. Y lo era porque las cosas funcionaban así, y punto. Pero seguimos creciendo, y los Dioses empezaban a ser demasiado comunes. Se multiplicaban. Allí a donde ibas encontrabas uno. Y da igual que llevases diez años haciendo algo, que siempre aparecían para decirte como debías hacer las cosas, para mandar. En el gimnasio, en el trabajo, por la calle, de fiesta... Siempre había un supuesto Dios que podía decirte las cosas como eran realmente.

Poco a poco te das cuenta de que esos Dioses igual no lo son tanto, que puede que tú sepas más que ellos en algunas facetas. Que hay Dioses que llevan existiendo 5 minutos, y que tu llegaste hace una hora. Que hay Dioses que dirigen sin saber, que hay otros que están muy equivocados. Sabes que eres una persona normal, que no eres un Dios, pero que tienes tu propia experiencia. Una experiencia que te empieza a susurrar al oído que te olvides, que ya no existe ningún Dios, que todos creen saber y que pocos son los que realmente saben. Que son personas igual que tú, y que debes ser tu propio Dios. Que lo que piensas está a la altura del Dios más prepotente que te hayas topado. 

Todo se normaliza. Ya no hay Dioses. Todos nos igualamos en la muerte y en la necesidad por mucho que unos crean saber más o dispongan de más recursos. Hay un Dios en cada hombre o mujer, cree en el tuyo. Escúchate, y elige bien a qué Dios que no sea el tuyo escucharás. Los hay muy sabios, pero la mayoría son falsos. La mayoría son ladrones de tiempo.

Pero lo fundamental es que creas en el tuyo, que no lo silencies, que lo tomes en consideración como el primero. Él trazará tu camino y hará que no sigas el de los demás.


No creas todo lo que oyes
No compres todo lo que ves
No dejes que nadie te diga
Donde deben ir tus pies.

Busca la verdad que se esconde
Entre las lineas que lees
Hay un Dios en cada hombre
En ese debes creer. 
imagen: altfoto.com

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