jueves, 25 de octubre de 2012

Alma en los órganos

Ayer vi un vídeo en el que una presentadora de televisión hacía una reflexión acerca de la condición de donante del asesino de Albacete. Este hombre asesinó hace unos días a balazos a una niña de 13 años con la que mantenía una relación consentida. Él tenía 39 años. Digo tenía porque, como sabéis, se suicidó cuando la policía lo tuvo acorralado. Además en su huida mató a otro vecino de 40 años. 

La reflexión (como veréis en el vídeo) es que ella no aceptaría en ningún caso los órganos de un donante de estas características. Dice que no sabe si en esos órganos habría aun resquicios del alma del asesino.

Realmente es una reflexión totalmente absurda. Está clarísimo que los órganos son órganos, ni más ni menos. Pero la verdad es que mi condición humana me dice que daría bastante mal rollo tener un hígado de una persona que ha terminado con la vida de otras dos. Entiendo lo que dice esta mujer, pero no es más que condicionamiento. Objetivamente sabemos que esos órganos son como piezas de una máquina, no tienen alma, ni van a poseer a nadie para que cometa otros asesinatos.

Nunca pensamos con objetividad, siempre hay un espeso mapa mental que nos oculta la realidad. Está muy claro que en circunstancias realmente adversas, en las que de esos órganos dependiese la vida o muerte de un hijo, los aceptaríamos sin dudarlo. Es como a quien no le gusta beber agua del grifo, si se encuentra perdido en el desierto y se está muriendo de sed, y de repente topa con un pequeño oasis fangoso. Al final acabaría bebiendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar!!

Post Relacionados:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger…