viernes, 30 de noviembre de 2012

La vida es una sucesión de momentos


Y sobre todo recuerda que la vida es una sucesión de momentos, y que depende de ti como los vivas.

Otro de esos grandes vídeos que nos regala la publicidad. En este caso es un vídeo sobre un país, Perú, para fomentar el turismo. Pero más que un anuncio es un cortometraje, con su introducción, su nudo y su desenlace. Y el mensaje es claro: la vida se nos escapa. Cómo dijo John Lennon, y posteriormente Macaco recogería para su canción "Puerto Presente": "La vida es eso que pasa mientras tú haces otros planes".

Se trata de vivir, de estar atentos en cada momento, de disfrutar lo que nuestros sentidos capturan de él. De no quedarse quieto y avanzar, de no tener miedo y ser valientes. Con este leve empujón de moral que nos da el vídeo, empecemos el fin de semana con ganas. Aprovechadlo, exprimirlo y coméroslo. Haceros notar.

Ahora sí: ¡Buen fin de semana!

Música de buen rollo


Hoy quería poner algo de música en el blog. La música nos pone a vivir. No sabía que canción poner, pero sabía que sería una mi lista de Spotify "Buen rollo". 


Puesto a elegir, empecé a pensar en las últimas que coloqué en la lista. Podría ser "La lluvia nunca vuelve hacia arriba" de Pedro Guerra o "Carbón y ramas secas" de Manolo García. Pero cada vez pensaba en poner más y más. No me podía decidir por una ni por dos, ni si quiera por tres.

Así que se me ocurrió que tal vez se pudiera insertar la lista entera desde Spotify. Haciendo botón derecho en el nombre de la lista conseguí copiar el código que genera la lista e insertarla entera. Todo un descubrimiento para mí.

Supongo que hace falta tener Spotify instalado, pero como casi todo el mundo lo tiene creo que no será mayor problema. 

Esta lista comenzó con unas ocho o diez canciones, y conforme han ido pasando las semanas he ido aumentándola hasta conseguir unas cuatro horas de música optimista y de buen rollo (con alguna excepción que tendréis que permitir).

Espero que la disfrutéis tanto como yo y que os levante el ánimo.

PD: He pensado que no tenéis por qué tener Spotify para disfrutarla, así que he hecho unas capturas para que los que no tenéis podáis buscar las canciones en youtube o goear y escucharlas. Aquí tenéis la macrocaptura!!



¡Buen fin de semana!

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Los papalagi - el dinero

'Papalagi' es la denominación que nos da a las personas del mundo desarrollado un jefe de una tribu del pacífico del Sur. Es muy posible que esta tribu ya no exista porque cuando este indígena nos denominó así ni si quiera había estallado la primera guerra mundial.

Tuiavii de Tiavea (así se llamaba el jefe de la tribu) fue invitado a recorrer los países más importantes de Europa acompañado por los antropólogos que acogió en su poblado. Allí pudo comprobar lo distinta que era la vida respecto a la que estaba acostumbrado.


Cuando por fin volvió, les contó a sus congéneres cómo era la vida en las ciudades de los papalagi. Ahí estaba entonces Erich Scheurmann, un alemán que se ganó la confianza de ese pueblo de tal modo que pudo escuchar estos testimonios. Evidentemente él ya sabía cómo era la vida en las ciudades, pero quedó impactado por las reflexiones de su amigo. Scheurmann llevaba tiempo viviendo allí y se había adaptado bien a la vida sencilla que los Samoanos llevaba. Al tiempo, este alemán tuvo que volver al viejo continente con motivo de la primera guerra mundial, pero tuvo tiempo de escribir lo que Tuiavi le contó. El indígena no lo hizo con ese propósito, pero a Scheurmann le pareció que sería interesante que conociéramos las impresiones del poblado sobre nosotros. El libro tiene varios epígrafes que son dignos de una lectura concienzuda y lenta, porque tienen miga. Pero en este post solamente voy a reflejar unas cuantas citas sobre el dinero, que dan mucho que pensar:

  • Si a un papalagi le hablas del Dios del amor se reirá de ti, pero tan pronto como le muestres una pieza de metal redondo y brillante o una hoja de papel tosco, entonces sus ojos se iluminan y la saliva empieza a babear por sus labios. Dinero es su único amor, el dinero es su Dios.
  • Existen aquéllos que han dado su alegría a cambio de dinero, su risa, su honor, su alma, su felicidad; sí, incluso su esposa y niños. Casi todos ellos han dado su salud por dinero.
  • Tienes que pagar, por el suelo en el que permaneces de pie, por el punto donde quieres construir tu cabaña, por la estera para la noche, por la luz que brilla en el interior de tu cabaña. Cuando quieres cazar al gorrión o ir a un sitio en el que la gente se divierte, donde cantan y bailan, o si quieres pedir consejo a tu hermano, debes pagar por todo. Incluso para nacer tienes que pagar y, cuando mueres, tu familia debe pagar, puesto que tú estás muerto y debes pagar para obtener permiso para depositar tu cuerpo en la tierra y por la gran piedra que ponen encima de tu tumba como recordatorio.
  • He descubierto una única cosa por la que no se pide dinero y de la que todo el mundo puede tomar tanto como quiera: el aire para respirar. Pero sospecho que eso ha escapado meramente a su atención y no dudo en decir que, si mis palabras pudieran ser oídas en Europa, inmediatamente pedirían metal y papel tosco por eso también.
  • Por eso todos van tras el dinero y los ojos de todo el mundo lo persiguen constantemente. Cuando tiras una pieza de metal redondo en la arena, los niños se arrojan detrás y luchan por él, y el que lo coges es el vencedor y está muy feliz.
  • Los Samoanos no tenemos suficiente metal redondo o papel tosco para llenar ni siquiera un cofre. De acuerdo con las normas de los Papalagi somos desdichados mendigos. Y todavía, cuando miro a vuestros ojos y los comparo con aquellos de los ricos allí, encuentro los suyos cansados, mortecinos y perezosos, mientras que los vuestros brillan como la gran luz, emitiendo rayos de felicidad, fuerza, vida y salud. Sólo he visto ojos como los vuestros en los niños de los Papalagi, antes de que puedan hablar. Porque antes de esa época no tienen todavía conocimiento del dinero.

La verdad es que me pongo a poner párrafos y pondría el capítulo entero. Me gustaría poner el trozo donde habla de que hay dos tipos de personas: los que trabajan y los que pagan con su dinero mientras otros trabajan. Pero eso haría demasiado extenso este post. Si os ha gustado, os he dejado el enlace arriba. En su lugar pondré otra frase que me ha gustado, pero no pertenece al capítulo del dinero:

  • Los Papalagi son gente con gustos raros. Sin ninguna razón en especial, hacen toda clase de cosas que les ponen enfermos, pero aún se sienten orgullosos de ellas y cantan odas a su propia gloria.

Imagen: http://animacionrecursiva.wordpress.com

Evaluando


Ayer me fui a cortar el pelo. No lo llevaba excesivamente largo pero como me lo rapaba en verano, ha crecido a su libre albedrío, resultando una mata algo anárquica que no terminaba de convencerme.

Cuando entré a la peluquería, le dije a mi peluquero (que paradójicamente es calvo como una bola de billar) cómo quería que me lo dejara. Le dije que muy corto por los lados y por detrás, pero por arriba algo más largo para dejarlo de punta a modo de cresta, pero sin pasarse. Así lo llevé el año pasado y me gustaba.

Tras unos veinte minutos de conversación constructiva,  terminó con éxito su misión. La verdad es que consiguió exactamente lo que yo quería, así que le dije que lo había bordado. Me contestó que no me lo quería dejar más largo, que sería demasiada cresta para mi forma de ser y de vestir, que si me hubiese visto con chupa de cuero y cadenas no se lo hubiese pensado, pero no era el caso. Yo venía del gimnasio, a donde había ido directamente del trabajo. Iba con zapatos y camisa y con un pañuelo al cuello. No es mi forma de vestir habitual, pero sí como suelo ir a trabajar. Pero por esa forma fui juzgado.

El ser humano es una máquina de evaluar. Los profesionales de servicios dedicados a la imagen hacen de esta virtud o maldición una de sus herramientas principales para desarrollar su trabajo. Te conocen durante 20 minutos y ya saben hacia donde encaminar su trabajo, pero el resto no nos quedamos atrás. Lo evaluamos todo, lo comparamos con otros elementos semejantes y nos decimos interiormente si esos están bien o mal, nos gustan o no. No podemos evitarlo porque está en nuestra naturaleza.

Hace unas semanas un amigo me comentó el resultado de un estudio. Se trataba de saber, de media, cuantas personas tendrían sexo contigo al día por tu apariencia. La media salía que eran seis. Seis personas desconocidas que lo harían, pero se callan su valoración. Imaginad el resto de personas que no lo harían, porque ellas también lo valoran y nos juzgan. Por esta razón, entrar en algún lugar lleno de gente (una sala, un autobús, una clase la primera vez que entras...) se convierte en una especie de paredón donde las balas invisibles son juicios de valor por tu apariencia, y la víctima no es otra que tu imagen.

imagen: hola.com

martes, 27 de noviembre de 2012

Si vas a por ello, puedes equivocarte


"Si vas a por ello, puedes equivocarte.
Puede costarte el coche, un par de dientes, tu próximo ascenso.
Puede que haga frío, puede que te hagas daño.
Puede que pierdas la cabeza, las formas, la legalidad.
Puede suponer el ridículo, el desprecio o la soledad.
Pero si vives como tú quieres, hasta las últimas consecuencias, quizá y sólo quizá, llegues a ser quien eres."
Hoy empiezo el post de una forma inusual. Poniendo un vídeo de motivación. Puede que en los próximos días vaya poniendo alguno más de los que tengo guardados en la recámara. Hace unos meses que los guardo en mis favoritos para recordarme que cuando se quiere algo hay que ir a por ello, para recordarme que las únicas limitaciones que tengo son las que mi mente me pone.

El vídeo es un de anuncio de una cerveza, algo que consigue que el mensaje quede algo superficial. Pero si miramos más allá de los anunciantes y de su deseo de vender, el mensaje es muy bueno, para mí, genial. Si quieres algo con todas tus fuerzas, si lo deseas, harás todo lo que esté en tu mano para conseguirlo. No hay magia, nada se nos regala, todo viene con nuestro esfuerzo. Y muchas veces ese esfuerzo conlleva un riesgo, un riesgo que hace que sólo unos cuantos consigan las cosas. Es como la selección natural. Los valientes arriesgan, ganan o pierden, pero experimentan y aprenden. Los demás se quedan mirando, evaluando a los otros, criticando desde el sofá de su casa.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Filosofos de la calle


Voy a adelantar el post de mañana. Porque sí. Porque quiero. Porque me apetece.

Hoy no me he encontrado a ningún filosofo de la calle, pero me vino a la memoria uno con el que compartí un año de clase. Litos se hacia llamar y tuvimos una gran amistad durante ese año.

Encajamos bien en seguida. Su ácido humor era original y creaba escuela. Pasado medio curso nos conocíamos tan bien que los dos sabíamos que cuando las clases dejaran de juntarnos ninguno de los dos haría nada por evitar el distanciamiento natural, porque los dos vivíamos del presente y a los dos nos costaba ir detrás de la gente. Esa actitud abierta y sinceridad hacía nuestra amistad más real. Recuerdo cuando me saqué el carnet de conducir, había suspendido una vez ya el práctico y un nuevo suspenso significaba la renovación de papeles: pagar. Días antes me dijo: "solo te voy a decir una cosa", y cogió papel y boli y me escribió algo en un papel. Lo dobló y me lo dio  Lo abrí con curiosidad y vi lo que rezaba la papeleta: "40.000". La cantidad de pesetas que debería pagar si suspendía. Ese fue su consejo, meterme más presión. Lo guarde como un amuleto y lo llevé al examen en el bolsillo trasero de mi pantalón mientras lo hacía. Todo salió a pedir de boca. Aun guardo aquel papel como recuerdo.

Pero lo que venía a contar es una frase que me dijo en su día. Yo estaba bastante rayado por un tema de mujeres, y arrepentido por algo que hice (no recuerdo qué era). Y me dijo: "Por algo lo harías". Le miré intrigado y confuso, invitándole con una mueca a que se explicase. "Ahora no lo entiendes, pero en aquel momento lo hiciste por una razón, así que no te preocupes y no lo pienses. Si lo hiciste fue por una buena razón de la que no te acuerdas ahora, pero existía." Reflexioné y pensé que tenía razón. Aquel comentario me sosegó, y adopté esa filosofía de tal modo que ha llegado hasta hoy para ser escrita en este blog. 

Hace años que no sé nada de Litos. Pero así son los filósofos de la calle, gente con la que te cruzas en la vida para aprender cosas, que vienen y se van. Que si te los vuelves a encontrar es como si no hubiesen pasado los años. Es parecido al concepto de Amarillo en el libro de Albert Espinosa. Seguro que tenéis alguno en vuestras vidas. Yo tengo muchos, pero solo os cuento la historia de Litos porque su filosofía ha invadido mi mente hoy.

Y a modo simbólico imaginaos esto. Estáis preocupados, fuera del presente por algún problema de esos sin importancia que nos amargan la vida. Me lo contáis, y yo os miro pensativo. De repente pongo mi mirada en un bolígrafo y cojo un post it. Escribo algo, lo doblo y os lo doy. Lo cogéis  lo abrís y leéis el mensaje. Es el precio que pagaréis si seguís mañana preocupados por nimiedades sin importancia: "tu vida". Coged ese papel y guardadlo como amuleto mañana. Revisadlo las veces que haga falta. Vivid. Espero que ese amuleto os funcione tan bien como a mí en mi examen de conducir.

Buenas noches.

foto: http://luzfinal.blogspot.com

viernes, 23 de noviembre de 2012

Como apagar un ordenador

Esta mañana ha llegado un correo a mis manos que un amigo le ha mandado a los usuarios que se dejan encendido el ordenador después de las clases. Me ha hecho mucha gracia, supongo que más que a los destinatarios. Creo que merecía ser compartido.

La paciencia que tenemos los informáticos es muchísima, pero aunque no os lo creáis, a veces se agota (ni que decir tiene que los nombres son ficticios):
Hola Manfredo,
te escribo para explicarte como se apagan los ordenadores del aula. Se trata de equipos con Windows XP y disponen de un sistema de apagado similar al de los equipos portátiles que utilizáis. 
Para este caso concreto, es suficiente con pulsar en el botón inferior izquierdo de la pantalla (El que pone Inicio, de color verde con el simbolito de Windows) y seleccionar con el click izquierdo del ratón la opción "Apagar equipo". Una vez pulsado, la pantalla adquiere tonalidades grises y aparece un nuevo mensaje que cita: "Apagar Equipo", y muestra tres botones, de los cuales, el que nos interesa en este caso concreto es el del centro, el que es rojo y tiene un rotulo debajo que pone "Apagar".
Se que el proceso es tedioso y supone una perdida de unos 20 segundos, tiempo que a nadie nos sobra, pero rogaría por favor que para la próxima ocasión utilices estos pasos y dejes el equipo apagado.
Respecto a la pantalla, es más fácil todavía, no tienes que hacer nada ya que se queda ella sola en suspensión.
Espero que con estas instrucciones no tengas problemas para dejar el equipo apagado, si no fuera así, y surgiera algún tipo de dificultad el próximo día, solo tienes que pedirnos ayuda.
Atentamente, Armando Bulla.
Supongo que con manuales así se hace difícil volver a dejarse un ordenador sin apagar.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Gracias deporte

La entrada de hoy va a ser un homenaje al deporte. Pero no al deporte que vemos por la tele sentados en el sofá. Ni el que vamos a ver a estadios, pabellones o recintos deportivos. No. Es un homenaje al deporte que practicamos, ese que tanto nos da. Todo el mundo tiene problemas, pero mientras practicas deporte todo desaparece. Da igual la disciplina: salir a correr, jugar a un deporte de equipo, senderismo... No importa. 

El deporte consigue que lo olvidemos todo. Es una válvula de escape sana que hace que nos marquemos objetivos de forma fácil. Los objetivos se definen de forma concreta, por lo que sabemos con exactitud cuanto nos queda para conseguirlo. Nos esforzamos por ello. Y cuando conseguimos un hito nuestra autoestima se dispara. Cuando juegas al fútbol sabes que tu objetivo es el gol, cuando sales a correr sabes que la meta es aguantar media hora... Todo está definido y en tu mente sólo cabe obedecer las normas para llegar a esa meta. Es una experiencia de flujo en la que la mente y el cuerpo se asocian fácilmente.

En la vida todo es más difícil. No tenemos objetivos claros definidos, así que nos perdemos entre todas las posibilidades que la vida nos ofrece. Nos quedamos estáticos, apáticos y no hacemos nada. No tenemos a nadie que nos marque las reglas que debemos seguir, podemos cumplir nuestros objetivos de mil maneras, pero en carencia del reglamento no hacemos nada. Por eso, fluir en la vida no es tan fácil como en el deporte.

Dejo un vídeo de mi equipo de fútbol sala. Vaya vídeo tan chulo nos han preparado. Por cierto, yo soy el 3, el pequeño de las botas amarillas :)

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Formas tontas de morir

Me pasaron ayer un vídeo bastante gracioso de formas tontas de morir. La música es muy pegadiza y los muñecos que la bailan dan muy buen rollo.


Os pongo a continuación las formas en las que mueren los bichitos:

  • Prenderte fuego en el pelo.
  • Darle con un palo a un oso.
  • Tomar medicinas caducadas.
  • Usar tus partes como cebo para pirañas.
  • Sacar la tostada con un tenedor.
  • Hacer tú la instalación eléctrica.
  • Aprender tu solo a volar.
  • Comerte un pastel sin refrigerar desde de hace dos semanas.
  • Invitar a entrar a un psicópata.
  • Rayar el coche de un traficante de drogas.
  • Quitarte el casco en el espacio.
  • Usar la lavadora para jugar al escondite.
  • Tener una serpiente como mascota.
  • Vender los dos riñones por Internet.
  • Comerte un tubo de pegamento.
  • Pretar el botón rojo.
  • Disfrazarte de alce en mitad de la temporada de caza.
  • Agitar un nido de avispas.
  • Estar de pie al límite de un andén de la estación.
  • Atravesar un paso a nivel cuando las barreras están bajadas.
  • Atravesar el metro de un lado al otro.

martes, 20 de noviembre de 2012

Ni pasado ni futuro...

Ayer estuve recordando una época en mi vida en la que era capaz de vivir el presente de forma intensa. Apenas tenía preocupaciones y era consciente en cada momento del lugar en el que me encontraba. Recuerdo un momento concreto más que ningún otro, y no tenía nada de especial, pero lo tenía todo de especial.

Era una noche de verano y estaba sentado en el asiento de mi antiguo coche, mi Fiat punto gris. Había aparcado al final de una carretera que moría en un camino de tierra por el que nada ni nadie pasaba. Las luces de las farolas apenas llegaban a donde estaba, pero era lo suficientemente intensa para poder ver lo que había a mi alrededor. Disfrutaba de ese momento, de lo que mis sentidos me ofrecían. No había nada más que lo que mis ojos me enseñaban, nada más que el leve sonido del viento moviendo las hojas de los árboles, nada más que el olor de una noche fresca de verano.

Mis preocupaciones morían en el instante en el que lo percibía todo. Sabía que al día siguiente tenía que hacer cosas, que la vida no se había detenido a pesar de la intensidad con la que el momento me llamaba. Pero también sabía que no debía preocuparme porque la vida me daría el don de estar presente en ese futuro, que en cada momento me ofrecería las herramientas adecuadas para afrontarlo todo y para seguir disfrutando de ese momento. Eso me generaba una confianza en mi cercana a lo sobrenatural. Y así seguí durante una temporada en la que conseguí vivir en lo único que existe: el presente. 

Con el tiempo y las obligaciones dejé de esforzarme por estar presente, como si fuese algo que hubiera sido fácil de conseguir. El tiempo mental me devoró y comencé sin darme cuenta a vivir con el piloto automático, como hace la gran mayoría de los mortales. Las obligaciones hacían que me centrara en ellas, que me preocupara y no invirtiese tiempo en darme cuenta de donde estaba viviendo en realidad. Al llegar a casa cansado me sumergía en cosas que me hiciesen desconectar, como la televisión o la videoconsola. Me convertí de nuevo en un títere de mi mente, lamentándome por el pasado y preocupándome por el futuro. Esa inercia es como un depredador del que es difícil escapar. Nuestra mente está cómoda allí porque es entonces cuando cobra protagonismo, haciendo que vivamos en lo que ella crea. Cuando vivimos en el presente somos nosotros los que llevamos el mando de nuestra vida, dejando a nuestra mente un papel secundario que detesta. Por eso la inercia es siempre proyectarnos hacia el futuro o recordar el pasado. Una inercia contra la que hay que luchar.

Y en esa lucha me hallo, intentando volver a ese estado de realidad en el que estuve. Espero que alguna vez podáis experimentarlo, es una experiencia espectacular que hace que el final de una carretera no transitada se convierta en un lugar tan brutal como la mejor obra de teatro.

lunes, 19 de noviembre de 2012

En bici co

Hace unos años, no sé cuantos pero muchos (igual 10 o 8), cogí mi bicicleta y me fui desde un pueblo a las afueras de Zaragoza donde vivía al centro comercial Grancasa. Era el cumpleaños de mi hermano y hacía buen tiempo. Quería comprarle un MP3 de regalo y no quería coger el coche, así que utilicé mi bici. 

Aquella bicicleta era vieja y me la regalaron cuando era adolescente. A mi padre no le costó muy cara y es posible que mucha gente no la quisiese ni regalada. Sus condiciones tampoco eran buenas porque nunca la engrasaba y la usaba de ciento a viento. Los frenos rozaban con las llantas y siempre me costaba más esfuerzo pedalear que a todos los amigos con los que quedaba para dar alguna vuelta.

El caso es que llegué a Grancasa y no la quise atar demasiado cerca para que no la viese mucha gente, como medida de precaución. La até con una cadena muy sencilla, de las que ahora se rompen si el ladrón sopla, pero que por aquel entonces todavía era suficiente. Llegué al centro comercial, elegí un MP3 y volví a por mi bici para volver a casa. Ya no estaba. 

No lo podía entender. ¿Quién quería esa bici tan vieja? ¿Quién se había tomado la molestia de romper ese candado por algo que valía tan poco? Igual me había equivocado de sitio. Me fui y volví, di una vuelta por si acaso la había dejado en otra esquina... pero no. Se la habían llevado. Volví a ir y volver, pero esta vez con la esperanza de encontrarme al ladrón y partirle sus sucias piernas. Pero supongo que ya estaba muy lejos.

El viaje de vuelta al pueblo en autobús fue bastante triste. Yo estaba muy rabioso y aun no lo había aceptado. Estuve jurando en hebreo todo el trayecto, por no comentar el rato anterior hasta que apareció el dichoso autobús. Un trayecto feliz por comprarle a mi hermano un bonito MP3 se convirtió en un viaje con ganas de matar a alguien.

No sé quien tendrá aquella bici ahora. Supongo que estará en algún desguace desde hace un montón de años. ¿Por qué os cuento esto? Porque he leído en un blog una historia real (un poco larga) de como alguien sí pudo recuperar su bici robada. Es curiosa la historia y me ha recordado a mi lamentable experiencia con la gentuza que roba bicis:

viernes, 16 de noviembre de 2012

Comics de The Walking Dead

Esta semana he alquilado los comics de 'The Walking Dead' para ver el origen de esta serie a la que estoy enganchado. En realidad tengo en mi poder el tomo número 1 desde el martes, pero tiene muchas páginas. Es muy fácil y rápido de leer, los dibujos son grandes y eso hace que las páginas pasen con gran rapidez. Es una pena que con el trabajo que lleva hacer cada uno de esos dibujos no lo valoremos tanto por la gran cantidad de viñetas que hay. 

No soy un gran seguidor de los comics, pero reconozco que en este caso me picó la curiosidad. Y no ha defraudado porque, aunque en la serie sigan los pasos del comic, encontramos diferencias significativas, muy significativas. Por ejemplo, el chico de la ballesta de la serie, que es uno de los protagonistas principales en la serie, no aparece en los comics. Y por el contrario Tyresse, un tio negro enorme, protagoniza el comic y no aparece en la serie. También el rol de Shane cambia, y por ejemplo Andrea y el abuelo de la caravana están liados en el comic, algo impensable en la serie. Y Rick es mucho más sangriento.

El comic es bastante más brutal aunque no tenga tanta capacidad de exhibirse como lo pueda hacer una serie. Si sois seguidores de la serie os recomiendo que echéis una ojeada al comic, las historias son parecidas, pero para nada iguales. Os dejo el trailer de la serie en inglés para los no iniciados:




jueves, 15 de noviembre de 2012

No somos nadie

Hoy he asistido a un homenaje de alguien que murió de forma súbita por una parada cardio-respiratoria. De la misma forma que lo hicieron los futbolistas Antonio Puerta y Dani Jarque, o como le pasó al talentoso cantante de los Delinqüentes. En este caso, igual que en aquellos, el chico era muy joven: apenas había superado la veintena. 

Cuando pasan estas cosas te planteas muchas cosas, y no sólo sobre el final de la vida de una persona de esas características. Realmente hacía mucho que no iba a misa y me he quedado un poco anonadado, porque aún en el siglo XXI la gente piensa en un Dios al que hay que adorar, al que hay que pedir perdón, y que es el responsable de que la gente se vaya. Mi pensamiento es que la muerte es algo natural por lo que todos nosotros pasaremos, y que de algo hay que morir. Aunque sea lamentable que una vida acabe tan pronto debemos pensar que ha sido una persona que ha vivido mucho más que muchos seres humanos en la historia, y que además, las condiciones sociales, políticas y económicas en las que lo ha hecho han sido bastante mejores que en la mayoría de épocas y civilizaciones de la vida humana. Ha podido disfrutar mientras ha estado aquí, ha vivido su vida con la posibilidad de disfrutarla, y eso es mucho. Claro que podía haber sido mucho mejor, pero podría haber sido mucho peor. Hay que intentar tomárselo con naturalidad y ver las cosas positivas que ha podido vivir.

Después de estas reflexiones he pasado a otras un poco más explícitas. Me han recordado al comienzo de la película 'American beauty', que comienza con una reflexión finalizada con la siguiente frase:

“Hoy es el primer día del resto de tu vida, siempre es cierto menos en el día en que te mueres”.
No he podido encontrar en youtube esa parte, pero pongo el primer minuto de la película:


Si mueres en estas circunstancias, es decir sin saber que vas a hacerlo, sin estar en un hospital agonizante o someterte a alguna operación de riesgo que te haga intuir que puede pasar, ¿Te sientes diferente por la mañana? ¿Intuyes algo o es un día perfectamente normal? Supongo que simplemente pasa algo que no esperabas y acabas dejando todo lo que has hecho en esta vida, sin avisar a nadie, sin despedirte de nadie. Dejas tus pertenencias materiales, pero también esos problemas que seguramente no eran tan preocupantes después de todo.

Por eso propongo relativizarlo todo. 'No somos nadie, y no tengo intención de dejar pasar el tiempo en valde' es lo que dice una canción de 'Lagarto Amarillo'. Tiene mucha razón, y aunque todos lo vemos pocos son los que actúan para conseguir las cosas que quieren, para darse cuenta que todo es mucho más fácil, que no necesitamos más de lo que tenemos y que en cambio sí podríamos prescindir de muchas otras cosas.




miércoles, 14 de noviembre de 2012

Nuestro ombligo

Hoy estamos de huelga en España, una huelga contra los recortes que el gobierno propone y ejecuta, contra aquellos que se enriquecen a costa de todos nosotros. Sin embargo, yo no he hecho huelga. Y no he hecho porque ya hice la última vez, perteneciendo al 3% de las personas de mi empresa que sí fueron. De poco sirvió hacerla. De poco o de nada.

Hoy no iba a ser otra vez parte de ese porcentaje. Y no iba a serlo porque estoy cansado de esos que se quejan de todo, que dicen que hay que actuar, pero a la hora de la verdad son incapaces de perder un mínimo porcentaje de su sueldo para movilizarse. Necesitan ese dinero para comprarse cosas. Así que pensé que era mejor no ser de los tontos, de los que intentan algo, pierden dinero y arriesgan su trabajo por las libertades de los demás. Que si los demás no arriesgan, no lo voy a hacer yo. Que no merece la pena el riesgo por sacrificarse por los parados, por los que lo pasan mal en este país como consecuencia de la crisis.

Por esta razón tan cobarde les doy un cheque en blanco a los de arriba. A los que recortan y ven como pueden seguir haciéndolo porque solo una minoría protesta. Pueden seguir tensando la cuerda, todavía queda mucho para romperla. Cuando eso pase, que ojalá no ocurra, pero si pasa, entonces tendremos que salir todos a la calle por obligación. Hoy salen los que no tienen trabajo, los que temen por su vivienda y los que tienen lo justo para comer. Cuando eso nos pase a todos, entonces y sólo entonces saldremos todos a la calle a protestar. De momento no somos solidarios con los que sí lo están pasando mal. Sigamos mirándonos al ombligo.

martes, 13 de noviembre de 2012

Ferrata: otra vez será

Lamentablemente no podrá ser: no hemos llegado al número mínimo de participantes para que la vía ferrata de este sábado salga rentable a la organización. Una pena, porque me apetecía un montón hacer algo distinto.

Pero a rey muerto, rey puesto. Seguramente no es lo mismo una ferrata en Sierra de Guara que senderismo por el Moncayo, pero es mucho mejor que quedarse en casa. Y además el Moncayo tiene mucho encanto. Hace tiempo que no visito esa zona y necesito salir de Zaragoza este fin de semana.

Tengo que mirarlo bien porque no conozco el sendero a seguir, pero no creo que sea muy difícil. Lo que me da un poco de miedo es la nieve, pero no la nieve que haya durante la travesía, si no la que puede haber en la carretera para subir hasta el santuario. Esperemos que se den las condiciones adecuadas para poder coronar la montaña más alta del Sistema Ibérico.

Es muy posible que siga esta guía de lomejorestaporllegar. De momento vamos dos pero espero que se vaya apuntando más gente durante la semana. Además, de vuelta podemos pasar por Borja para aprovechar esta oferta y ver al Ecce Homo.


lunes, 12 de noviembre de 2012

La actitud de John J. Dunbar

En mi afán por conocer grandes obras del séptimo arte alquilé hace unos días la película 'Bailando con lobos'. Sí, no la había visto. Sí, ya sé que todos vosotros sí. Sí, ya sé que es un peliculón, ahora ya lo sé seguro.

Ayer, domingo de tranquilidad, encontré el momento para ver las tres horas que dura la película. Lo que más me gustó sin duda fue la actitud del protagonista, John J. Dunbar. Además de su gran valentía debido a la carencia de miedo a la muerte y al sufrimiento, me encantó su falta de prejuicios. Alejado totalmente de la actitud generalizada de sus semejantes, decide conocer sin prejuzgar tanto a los indios como a los lobos. Está claro que es un personaje de ficción sacado de una novela, que la gente así no existe, pero aun conociendo eso los valores que muestra son dignos de destacar.

Su actitud kamikaze le sale bien porque es un libro o una película en la que él es el protagonista, pero su valentía suele salir muy cara en la realidad. Es difícil no tener miedo a nada como lo hace 'el que baila con lobos'. Por eso no lo admiro tanto por su valentía, si no por su mente abierta, por no dejarse arrastrar por las tendencias de los demás. Porque toma las riendas y obtiene sus propias conclusiones.

Esto me recuerda a un vídeo que vi el otro día. Era una prueba que le hacía a un chico. Le metían en un grupo en el que todos los demás eran gente contratada por los que realizaban el experimento, estaban compinchados con ellos. Les mostraban unas imágenes en las que había 4 o 5 líneas de diferentes longitudes y les preguntaban cual de ellas era la más corta. La respuesta siempre era muy evidente. El examinado contestaba en segundo lugar. En la primera ronda, el primer compinche decía que la primera línea era la más corta, cuando era evidente que era la segunda. Nuestro protagonista correctamente contestaba que no, que era la segunda, pero el resto de compinches decían que era la primera también. En la segunda ronda volvió a pasar, el examinado no estaba de acuerdo con el resto y se empezaba a mosquear. Pero en la tercera ronda todo cambió: nuestro protagonista contestó igual que el primer compinche a pesar de la evidencia de que eran erróneas sus respuestas. El proceso se repitió durante rondas sucesivas.

Este experimento se ha realizado un montón de veces siempre con los mismos resultados. Esto da que pensar, porque demuestra que tendemos a creer más en lo que piensa la mayoría que en lo que nuestros sentidos nos dicen o nuestros instintos nos dictan. Somos ovejas.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Comunio, ese maldito invento

Comunio.es es una página Web donde puedes registrarte para jugar en comunidad a un juego donde eres un mánager de un equipo de fútbol. Hay varias ligas que puedes elegir, entre las que se encuentran la primera y segunda división españolas. El juego es muy sencillo: te dan un presupuesto con el que puedes fichar jugadores. Con ellos haces la alineación con la que compites cada jornada en busca de puntos. Los puntos los reciben los jugadores dependiendo de su actuación real en el equipo en el que jueguen. De esta forma a pesar de ser un juego virtual las puntuaciones dependen de la realidad.

El problema es que cada día salen nuevos jugadores al mercado y por los que se puede pujar. El usuario que más dinero ponga por ellos se lo lleva. Así que hay que entrar cada día para ver los nuevos jugadores y los resultados de las pujas del día anterior, por lo que se termina convirtiendo en algo adictivo.

Pero el funcionamiento de la Web deja mucho que desear. Casi cada vez que se intenta entrar aparece un mensaje de que no se puede, que apoquines pasta o te verás avocado a ello una y otra vez. A base de intentarlo durante 8 o 9 veces consigues entrar, aunque no siempre.


Por esa razón, cada vez que se intenta entrar se convierte en una odisea. ¿Lo conseguiré esta vez? Cuando empieza a cargar se palpa la tensión. La incertidumbre se te come a pesar de que sabes que estas palpando la tragedia. No amigo, esta vez tampoco lo conseguirás. Los segundos se convierten en horas para ver el veredicto del jurado. "Inténtalo más tarde, por favor" se vuelve a repetir una vez tras otra. Al final, si lo consigues, te sientes como si entraras en un paraíso protegido, donde solamente unos pocos pueden disfrutar de sus frutos. Miras atrás y ves a todos aquellos que han caído, intentando entrar sin pagar como tú. Ha sido más difícil que colarse en interpeñas, que pasar las puertas de las esfinges como hizo Atreyu en la Historia Interminable. De repente suena tu móvil  tienes un whatsapp. Es un amigo que te pregunta si lo has conseguido, que él lleva toda la mañana y nada. Guardas tu móvil sin contestar y sonríes al horizonte. Veamos quién ha salido hoy y a quién me he llevado. 


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Vía Ferrata + Rappel

El próximo sábado 17 de noviembre voy a hacer mi primera vía ferrata. Eso si no me lío como la última vez y lo mando todo a la mierda. Pero tras lo ocurrido esperemos que haya aprendido la lección y me quede en casita el día anterior.

Nunca he hecho una vía de este tipo, pero tengo entendido que es un camino tanto vertical como horizontal donde podemos encontrarnos escaleras verticales, puentes colgantes y otras estructuras que hacen que no puedas dejar de prestar atención en ningún momento. Sin embargo es seguro porque vas con arnés y cuerdas que te salvan de una posible caída. La verdad es que estoy un tanto intrigado y con esa sensación de miedo-morbo que producen las experiencias de riesgo. Espero que nos haga buen tiempo a pesar de que es ya mediados de noviembre, y en el pirineo siempre hace mucho más frío que en Zaragoza.

Todavía no sabemos donde iremos, pero he oído la posibilidad de que sea por Sierra de Guara. Ojalá sea allí. Me encanta esa zona del pirineo, una zona muy apreciada por los franceses, pero desconocida y olvidada para nosotros que la tenemos tan cerca. Lugar de escaladores por sus condiciones inigualables para esa disciplina, el Rodellar es un pueblo muy pequeño donde acaba la carretera. Hay dos campings en las inmediaciones donde se puede disfrutar de la naturaleza y del genial ambiente entre montañeros. Sería genial que fuera por esa zona.

Os dejo un vídeo con fotos de una vía ferrata que he encontrado por Internet. No sé de quién es, pero es para hacernos una idea de lo que es una experiencia de este tipo.


martes, 6 de noviembre de 2012

Corto is coming

Este viernes tengo dos exámenes importantes, pero eso no me quita las ganas de pensar en nuevos proyectos. Cuando los acabe empezaré la redacción de un guión para rodar un corto. Nunca he hecho un guión y como no sé por donde empezar tendré que consultar en Internet. 

Afortunadamente cuento con gente que controla un montón de grabación y edición de vídeo, así que el éxito de este proyecto recae en gran medida sobre la calidad del guión literario, que es lo que me toca hacer. Lo voy a escribir sin pensar que luego hay que filmarlo, sin pensar con qué medios podemos contar y con cuales no.

Tengo bastantes ganas de pasar estos exámenes, no sólo por la liberación que supondrá durante un par de semanas, sino también porque tendré tiempo para redactarlo. Ya tengo en mente qué es lo que quiero hacer, sólo tengo que enfocarlo bien y ambientarlo mejor. La idea inicial es importante. Os iré contando como evoluciona el proyecto. Espero crear algo de calidad y presentarlo a algún certamen.

La música es fundamental e intentaré que sea de grupos locales. Sería una buena forma de ayudar a un grupo emergente y de disponer de buena música para el corto. Primero escucharé a unos cuantos tras escribir el guión, ya que entonces tendré más claro qué tipo de música busco. Después mandaré correos a los grupos que haya seleccionado para ver si puedo contar con ellos.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Sin filtros

Me pregunto si todo es realmente tan sencillo como me lo parece ahora. En este momento así lo pienso, pero por otro lado me parece imposible. ¿Siempre ha sido así? No puede ser.

La única realidad es que el Universo siempre ha sido el mismo, observándome impasible y sin juzgar. Esbozando una leve sonrisa cariñosa al ver como la mente nos cambia el ánimo a temporadas por cosas insignificantes que nos parecen mundos. Pero él siempre ha sido el mismo.

En temporadas buenas y en temporadas malas ha sido siempre fiel a su naturaleza. Nos mira curioso como el perro que observa intrigado las acciones de su dueño en pleno ataque de nervios, como preguntándose qué leches le pasa ahora. Sin entender la importancia que le damos a nuestras preocupaciones, casi siempre exageradas y fuera de la realidad.

No importa cómo seamos nosotros porque a la naturaleza del Universo le da igual: él no va a cambiar. Le da igual que nos amarguemos o estallemos en éxtasis. No le importa el filtro que pongamos delante de nuestros ojos para decorar la realidad.

Ella siempre estará ahí esperando a que nos quitemos esas gafas y nos hagamos el favor de aceptarla como es, igual que ella nos acepta a nosotros. Que nos quitemos el velo de la preocupación y empecemos a vivir con la sencillez que nos acercará a nosotros mismos.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Los de "arriba"

Los de arriba siempre se aprovechan de sus circunstancias. Son gente que económicamente y socialmente lo tienen todo de cara, y que esa posición les genera una comodidad mayor. Por ejemplo, si alguien tiene una posición social reconocida por el resto, se supone que tiene más capacidad para adquirir bienes y servicios. Sin embargo, esa capacidad no se traduce en realidad porque en muchos casos no se les permite pagarlos, se les regala por el hecho de ser quienes son.

Ese postureo tan repulsivo que se produce entre las clases más altas no es, a decir verdad, un elemento que pueda impedirnos ser felices. Debería darnos igual y dedicarnos a lo nuestro, a ser felices con lo que tenemos porque como es bien sabido no necesitamos nada. Las posesiones generan dependencias y provocan el miedo a perder los objetos que poseemos. Son muchos los estudios que dictaminan que el hecho de tenerlo todo materialmente no da la felicidad, es más, puede ser muy contraproducente para ello.

Pero no deja de ser fastidioso. En un arrebato de sinceridad me gustaría que a la gente más pudiente que les abren las puertas por ser quienes son, no solo no les dieran esos privilegios: me gustaría que nadie hiciese negocio con ellos. Sé que es imposible, que siempre encontrarían a alguien a quien comprar, a alguien con quien negociar. Pero estaría bien que no pudiesen hacer nada con su dinero, que todos ese dinero ganado gracias a los fraudes cayera en saco roto y fuera simple papel que no sirve para nada.

No quiero generalizar con esto, seguro que hay gente con dinero que lo ha ganado justamente y que además son personas maravillosas. Pero sé porque lo digo. Os animo a que os leáis este artículo y quizás me comprendáis medianamente:

jueves, 1 de noviembre de 2012

Mundo virtual

Hoy es el día de todos los santos y he tenido fiesta como la mayoría de vosotros. Mi horario se ha alterado y por esta razón publico a esta hora y no a la que os tengo acostumbrados. Tampoco es mala porque acaba el día y estoy mas relajado, sin mayor obligación que la de descansar. Quizá de este modo las palabras salgan con mayor fluidez.

Hoy he tenido un pensamiento curioso. Se trata sobre el ente que creó el mundo. Actualmente no creo en un Dios como tal, de esos que las religiones personifican, pero en este pensamiento Dios sí que era más humanizado, y no energía tal y como yo lo imagino (tampoco es exactamente así, pero se escapa de lo que quiero contar en el post).

Me lo he imaginado creando el mundo. Nos tiene a todos en un frasquito entre tanto, como almas no físicas. Mientras lo crea nos dice: "Chavales, tranquilos, que os voy a crear un mundo acojonante. Podréis moveros en los tres ejes y pasará el tiempo. Podréis sentir las sensaciones más brutales que os imagineis. Podréis ver y oir, observar y escuchar, sentir frío o calor. Podréis tocar cosas, podréis sentiros los unos a los otros. Tendréis sentimientos que os harán sentiros muy vivos. Podréis oleros, saborear autènticos manjares, y disfrutar del sexo. Comunicaros y entenderos, besaros y acariciaros. También sentiréis dolor cuando algo no vaya bien, pero esto es necesario. Sé que no sabéis de que coño estoy hablando, pero os aseguro que no podéis haceros una idea ahora mismo de la experiencia que vais a disfrutar. Y para que no os acomodéis, la experiencia tendrá un límite, llegado el momento la acabaréis y volveréis al frasco, donde no sabéis lo que es ninguna de estas sensaciones. Disfrutadlo al máximo.".

Bien, pues ahora ese Dios se está dando golpes de cabeza contra la pared. Menudo rapapolvo les está echando a los que están volviendo ahora. Están pagando los platos rotos por todos: "Joder, estoy más cabreado que un mono! Os creo una realidad perfecta, con placeres inigualables para que os relacioneis, y me creais una realidad virtual paralela. Andáis todo el día mirando al suelo chateando por whatsapp, no os miráis ni a la cara ni a nada de lo que os creé. Llegáis a casa y os ponéis a jugar a videojuegos que emulan el mundo en el que vivís, si ya estáis en él, pero que gilipollas sois! Os llamaìs por teléfono hasta cuando estáis a 100 metros en vez de acercaros, y os pasaís horas en Facebook apoltronados en vuestras sillas de casa en lugar de salir a vivir experiencias reales! Estoy desconcertado y hasta las pelotas. Como esto siga así lo borro todo y punto. No llegáis a 2013, si ya lo decían los Mayas... pero ellos por lo menos supieron aprovechar el regalo! Menuda cuadrilla de anormales estáis hechos!". Así termina nuestro Dios imaginario su charla.

Pero qué razón tiene. Cuanto tiempo desperdiciado en no disfrutar a tope las sensaciones que nos ofrece la vida. Cuanta aplicación tecnológica ladrona de tiempo y que no necesitamos... Què necesario es el contacto entre nosotros y qué poco lo usamos.

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