jueves, 31 de enero de 2013

Seguiremos



Si dicen caíste yo digo me levanto Si dicen dormido es mejor soñando
Hoy he hablado de Rafa Nadal como uno de mis ejemplos a seguir. Siguiendo por esos derroteros voy a hablar de otro personaje que admiro. Macaco, del que ya he hablado en este blog alguna vez, es un cantante catalán pero sin raíces. Todas sus canciones transmiten un mensaje de optimismo que me encanta. Pero no es esto lo que más admiro de él, sino el que se haya inventado a sí mismo. Ha creado un estilo propio, desde cero y sin que haya nada parecido. Ha salido con ese estilo hasta el final, sin cambiarlo por críticas ni por cumplidos.

Este vídeo clip muestra la esencia de Macaco: un mensaje (no rendirse) y una causa (los pacientes de oncología del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona).

Dónde tú dices...

Donde tú dices SUERTE, yo digo CONSTANCIA.
Donde tú dices CASUALIDAD, yo digo DISCIPLINA.
Donde tú dices QUÍMICA, yo digo TRABAJO.
Donde tú dices GENÉTICA, yo digo SACRIFICIO.
Cuando tú hablas, YO ENTRENO!!!
Hace unos días leí estas citas en la página Web de un entrenador. La verdad es que me quedé con el mensaje y pensé que lo terminaría poniendo en el blog. El texto está adaptado al deporte y al entrenamiento, más concretamente al trabajo de gimnasio. Pensé en quitar las dos últimas frases para poder adaptarlo a cualquier situación de la vida, pero finalmente he decidido que quiero conservarlo tal y como está. En cualquier caso se puede seguir adaptando.

Me gusta la fuerza que transmite. Me dice que cualquiera puede conseguir lo que se propone poniéndose el mono de trabajo, sin desfallecer, luchando. Cuando alguien quiere algo está dispuesto a hacer lo que haga falta por conseguirlo, y si no es así es porque quizás no es algo que se desee tanto. En la consecución de cualquier objetivo hay momentos en los que se flaquea, momentos duros que son los que marcan el resultado final. Creo que, en un momento como ese, si lees este texto, puedes sacar fuerzas de flaqueza para seguir tirando de ti mismo en dirección al objetivo.

Como fotografía he elegido una de Rafa Nadal. Es uno de mis ídolos porque nunca se da por vencido. Es un luchador dentro y fuera de las pistas y todo un ejemplo de deportividad y actitud. Lo ves jugar y nunca da una pelota por perdida, nunca. Por muy difícil que parezca lo intenta, y eso es lo que le ha llevado a ser uno de los mejores deportistas de todos los tiempos.

imagen: heraldo.es

miércoles, 30 de enero de 2013

Visita a Muel y Belchite

Parque de Muel
Este lunes me acerque a los pueblos de Muel y Belchite aprovechando el día de fiesta que me dieron. Tenia varias alternativas pero por Internet destacaban el parque de la primera localidad y el pueblo viejo de la segunda. 

Iglesia de Muel
Resulta increíble que a pocos minutos de Zaragoza encontremos parajes curiosos y poco conocidos como el parque de Muel. Sin ser nada del otro mundo guarda el encanto especial de esas cosas pequeñas y bien cuidadas. La cascada que anunciaban las fotos de la red brillaba por su ausencia, pero un pequeño rio recorría el parque hasta dar a una especie de estanque que descansaba a los pies de una iglesia. Desde lo alto, en donde estaba dicha construcción, se podían apreciar unas bonitas vistas del pequeño parque y de parte del pueblo. Continuando el camino llegamos a una señal de un palacio, de la que apenas quedan unos pedruscos. Desde ese punto también encontramos unas panorámicas aéreas dignas de fotografiar. En cualquier caso es un bonito lugar para ir sin demasiadas expectativas. Sin conocerlo sorprende, pero si vas esperando algo genial puede defraudar. Es un lugar muy curioso y recomendable.

Vista desde arriba del parque de Muel
Después nos acercamos a Fuendetodos con la mala suerte ya conocida de que la casa natal de Goya cierra los lunes. Sin eso Fuendetodos queda como un pueblo mas, sin mucho mas que destacar excepto sus productos gastronómicos que no llegamos a comprar, pero de los que hablan maravillas. Dejando atrás los vestigios que la guerra civil dejo cerca de ese pueblo nos aproximamos a Belchite.




Ventanas en Belchite
Iglesia derruida en Belchite

Belchite es ya otra cosa. Bastante famoso por su pueblo viejo, ha recibido en mas de una ocasión a buscadores de psicofonias tan ilustres como Iker Jimenez. Y es que esta poblacion, a apenas 45 minutos de Zaragoza, conserva un pueblo destruido por la guerra civil, tal y como se quedo, sin restauracion ninguna. Se comenta que se pueden grabar sonidos de la guerra que todavia perduran, los gritos de la gente, los sonidos de los disparos y las bombas que lo arrasaron. Su aspecto fantasmagorico cobra mayor magnitud cuando anochece, dando un respeto inusual.

A veces miramos al horizonte cuando lo que buscamos esta en el suelo. Zaragoza guarda recovecos bonitos, curiosos y con poca fama. A veces buscamos fuera lo que tenemos dentro.

Perfil de Belchite viejo

viernes, 25 de enero de 2013

El indicador del éxito


Por facebook he encontrado esta imagen que me ha llamado mucho la atención. En la parte derecha tenemos todo lo que podemos quitarnos, siguiendo el símil de la pastilla de jabón de ayer. Muchas de las cosas que leo en esa imagen se pueden comparar con las pautas que voy escribiendo en el blog. Hasta el momento habeis podido leer cuatro, pero tengo escritas hasta trece. Conforme las vaya poniendo os dareis cuenta de que al final todas las conclusiones son la misma, aunque dichas con otras palabras. Muchos libros hablan de filosofias, de formas de tomarse las cosas, de como conseguir el exito... pero en realidad todos dicen lo mismo, llegan a las mismas conclusiones por distintos caminos.



jueves, 24 de enero de 2013

El jabon

Antes de empezar con el post de hoy me quiero disculpar. Se me ha metido un virus en el ordenador que no me deja meter tildes, asi que lo voy a escribir sin ellas hasta que consiga erradicarlos. Tambien quiero destacar que el de ayer fue el articulo numero 100 del blog, un bonito numero al que he llegado con constancia e ilusion. Por ultimo quiero anunciaros que he creado una pagina en facebook sobre el blog. En los proximos dias pondre algun bloque al lado anunciando la actividad que esa pagina genere:


Ahora os dejo un video para que os motiveis. El concepto del video del jabon es muy sencillo. Se trata de que todos tenemos en nuestro interior algo de pureza, de naturalidad y de genialidad. Pero somos, como se suele decir, un diamante en bruto que hay que pulir. Somos esa pastilla de jabon de la que puede salir algo genial, pero de la que antes hay que quitar todo lo que sobra. Eliminar eso que nos sobra es un trabajo constante del dia a dia. Para que lo entendais mirad el video:

miércoles, 23 de enero de 2013

4º - La apatía y la complacencia

La apatía y la complacencia son igual o peor que lo que posees. Son elementos que restan vida, que te matan y te ningunizan. Te duermen y te identifican con tu mente, que gana con ellas la batalla con facilidad. Sé firme con ellas y no permitas que te controlen y te pongan en piloto automático.
Cuando tenemos algo pesado que hacer lo vamos postergando. Cuando algo nos da miedo lo dejamos para después. Esas cosas se enquistan y se hacen cada vez más difíciles de afrontar. Nos producen pereza y desidia, y eso siempre hay que evitarlo. El tiempo es un bien limitado que debemos aprovechar. Si cuando tenemos un atisbo de estas sensaciones cogemos el toro por los cuernos y nos ponemos a terminar o afrontar lo que evitamos, ganaremos sensación de control y autoestima. Como le leí a Andrés Calamaro una vez: "Tenemos tiempo para todo, y no hacemos nada".

martes, 22 de enero de 2013

Lo imposible


Hace unas dos semanas aproximadamente fui al cine a ver la película de "Lo imposible". Fue bastante improvisado y eso siempre es un punto a favor de la película que vas a ver, porque no te haces una idea preconcebida. No sabes que es lo que te vas a encontrar frente a la gran pantalla y ni juzgas a la ligera ni esperas mucho de lo que se pueda proyectar.

Eso me ocurrió con la película "Insidious", una película de miedo que vi sin conocer nada antes. Me gustó un montón y hasta pasé cague (la vi solo y por la noche y sin interrupciones). Al día siguiente se la volví a ver con un amigo y con la idea que se hizo de lo que yo le había dicho, sus expectativas no le hicieron disfrutar tanto (además la vimos al medio día, acompañados y con interrupciones telefónicas). Mucho tiene que ver con la predisposición y la ambientación, no sólo de la calidad de la película vive el cineasta.

Pero volviendo a "Lo imposible", resulta que me gustó bastante. Se me hizo muy corta, hasta el punto de que cuando terminó no me lo podía creer. Pensaba que llevaríamos media hora de película, pero en realidad pasábamos de la hora y media. Y es que esta historia basada en un hecho real trata de una familia que se ve sorprendida por un tsunami en un complejo hostelero. Son separados y magullados por la enorme ola, y su objetivo después de sobrevivir es volver a reunirse en todo el caos generado.

Si te pones a pensar en todo lo que ocurrió allí da escalofríos. Verlo tan bien producido en el cine es bastante impactante, aunque nunca podremos llegar a imaginarnos cómo fue en realidad por mucho que nos sobrecojan las imágenes. 

Los actores lo hacen muy bien, pero entre nombres reconocidos como Ewan McGregor destacan los tres niños, que para mí hacen un auténtico papelón. Y eso que los dos más pequeños son muy críos. Me sorprendió gratamente este aspecto.

imagen: blogdecine.com

lunes, 21 de enero de 2013

Soledad en la bicicleta

Tenía pendiente escribir sobre una aventura que viví en 2008. Era verano y decidí recorrer los Pirineos en bicicleta yo sólo. Era un momento raro de mi vida y quería reflexionar. Mi preparación física resultó del todo insuficiente. Invertí dinero en un equipo que todavía conservo y que me ha servido de mucho. Un compañero de trabajo me hizo una lista de elementos que debía comprarme para mi supervivencia. No la recuerdo entera, pero la recuperaré y la colgaré también. 

Invertí también tiempo en planificarlo todo: el itinerario constaba de 7 etapas que discurrían por poblaciones como Zaragoza, Huesca, Riglos, Anzánigo, Sabiñánigo, Broto, Ligüerre de Cinca o Barbastro. Salí de Zaragoza hacia Huesca y los últimos kilómetros desde Almudevar hasta la capital oscense se me hicieron muy duros. Pero con el paso de los días el cansancio hacía más duros cada uno de los kilómetros que dejaba atrás, y además la carretera se empinaba conforme me adentraba en los Pirineos. Tuve que rediseñar el recorrido y disminuir la distancia a recorrer.

Por la mañana me despertaba en mi tienda de campaña, desayunaba, me ponía la ropa tendida del día anterior y guardaba todo en mi mochila. Desataba mi bici y empezaba a rodar con ella hasta el próximo destino. Solía madrugar y llegar al mismo sobre las 3 de la tarde, aunque dependía de la distancia prevista para ese día. Al llegar me registraba en el camping y me duchaba. En la ducha lavaba la ropa y me ponía la muda limpia, después la tendía al lado de la tienda que acababa de montar. Entonces iba a comer y paseaba por el lugar en el que estaba. Si había piscina me daba un baño. Cada conversación contaba y era importante. Cuando estás solo buscas la interacción y te abres más al mundo. Recuerdo un abuelo que me estuvo contando cosas de la guerra, algo que en un día normal puede ser pesado ese día me pareció del todo interesante. Bajaba a las zonas de juego y miraba como los chicos jugaban. Mataba el tiempo escribiendo en un diario de viaje que aún conservo. En el anotaba hasta el más pequeño de los detalles. Era otra forma de vida, un modo inspirado de vivir donde lo intrascendente cobra sentido y se vuelve importante. Cuando anochecía cenaba y me iba a dormir, muy pronto, para repetir la jugada al día siguiente.

Los primeros días acabé con la batería de mi móvil poniendo música mientras pedaleaba. Después nadie podía contactar conmigo, tenía que ser yo el que llamara a mi familia a través de una cabina. Eso también me gustaba, era muy retro. Llamé a un amigo que tenía una casa en Biescas y se pasó por el camping para tomar una cerveza, fue genial porque hacía mucho que no lo veía. 

Hay muchos detalles, pero qué mejor que las conclusiones que escribí cuando volví para resumirlas. Os recomiendo un viaje de este tipo, es muy constructivo y te hace apreciar las cosas a pesar del esfuerzo. La primera canción que escuché cuando llegué a casa invadió mis oídos como una avalancha de sonido, llegando a todos los rincones de mi cerebro, como una ola invisible. Eso no lo apreciamos en el día a día, pero yo siempre lo recordaré.

Espero que os gusten.


viernes, 18 de enero de 2013

El equipo pequeño


El otro día vi este maravilloso vídeo en facebook. Es un poco largo pero me encantó. Se trata de un equipo de fútbol de niños que nunca ganan ningún partido. Eso ya es mucho decir, porque en realidad nunca meten ningún gol. Y además les meten muchísimos goles. Estas circunstancias desmoralizarían a cualquiera, pero no a ellos. Rebosan ilusión y ganas por los cuatro costados, y aceptan con naturalidad todas sus derrotas. Me resulta increíble escucharlos con esa alegría y ese brillo en los ojos. Mucho tenemos que aprender de estos niños y de su forma de tomarse las cosas.

Por cierto, la canción del final me encanta:


all is love by karen o and the kids from l'art des rêves. on Vimeo.

3º - Piensa bien

Piensa bien, tú sabes cuales son los pensamientos reales. El odio, la ira, el miedo... todo parece venir de fuera, pero es más que el reflejo de lo que hay en tu mente. Deshecha los pensamientos inútiles, detéctalos y sé implacable con ellos. Demuéstrale a tu mente quien manda y acaba con la batalla al instante, las veces que sean necesarias.
Muchas de las emociones y pensamientos que tenemos no forman parte de la realidad objetiva. Surgen de mapas mentales que se han ido creando a lo largo de la vida y que determinan nuestra forma de actuar y de pensar. Por esta razón debemos observar nuestras emociones desde fuera y no responsabilizar a los hechos externos ni a las personas (no controlable), nuestro bienestar depende de nosotros y de como nos tomemos las cosas (controlable).

jueves, 17 de enero de 2013

2º - Cuando lo has perdido todo eres libre

Solamente cuando todo lo has perdido eres libre para actuar. Lo que poseas acabará poseyéndote. Libérate de todo lo innecesario, no te esclavices. No te conviertas en un zombie, acepta el reto de estar despierto, olvida el piloto automático. No naufragues en tu mente.
Esta pauta está muy influenciada por la filosofía de 'El club de la lucha'. Se refiere tanto a cosas materiales como a relaciones destructivas. El caso más flagrante son los móviles, de los que somos completamente esclavos y dependientes. No necesitamos casi nada para ser felices: comer, beber y dormir. El resto debe ser un plus que disfrutar, algo de lo que podamos prescindir sin sufrir. La televisión es otro ejemplo.

Durden: - Lo superarás… ¿sabes lo que es una nórdica?
Norton: - …Un edredón.
Durden: - Si, una manta, una simple manta. ¿Por que dos tipos como nosotros sabemos eso?¿Acaso resulta esencial para nuestra supervivencia en el sentido primitivo de palabra?… No. ¿Entonces que somos?
Norton: - Que se yo… ¿consumidores?
Durden: - Así es, consumidores. Subproductos obsesionados por un estilo de vida. Asesinato, delitos, pobreza,… son cosas que no me incumben… Lo que sí me importa son las revistas de famosos, una televisión con 500 canales, el nombre de alguien en mi ropa interior, crecepelos, viagra… sucedáneos.
Norton: - Martha Stewart
Durden: - A la mierda Martha Stewart. Martha le saca brillo al cobre del Titanic. Todo eso se está hundiendo. Que os follen a tí y a tu sofá diseñado con rayas verdes. En mi opinión nadie debe realizarse. Yo digo: Deja de ser perfecto, yo digo: evolucionemos, no intentemos cambiar el futuro. Mi postura es esa, pero podría equivocarme y acabar en una terrible tragedia.
Norton: - No… solo, solo son objetos. No es ninguna tragedia.
Durden: - Lo cierto es que has perdido muchas soluciones versátiles para la vida moderna.
Norton: - Tienes razón… Es posible que mi seguro lo cubra todo…
Durden: - Lo que posees acabará poseyéndote… pero haz lo que quieras…

miércoles, 16 de enero de 2013

1º - La batalla con la mente

La batalla con la mente hay que ganarla. Se pelea en cada instante, en cada pensamiento, en cada segundo. Cada milímetro cedido es una derrota semejante a perder el mejor de los territorios. La pelea es encarnizada por ser en todo momento. Pero ganar en la raíz es significativamente más fácil que ganar en las hojas, cuando el pensamiento ya ha florecido.

Todos tenemos pensamientos inútiles. Pensamientos que nos hacen perder energía y nos lastran tremendamente sin darnos nada positivo a cambio. Suelen ser anticipaciones de cosas que pueden pasar y que, por lo general, nunca pasan. Ganar la batalla es acabar con esos pensamientos tal y como llegan, no dejarlos desarrollarse. Cuando se desarrollan son más complicados de erradicar.

martes, 15 de enero de 2013

La conjura de los necios

'La conjura de los necios' es el libro que me estoy leyendo actualmente. No suelo leer libros que cuentan historias, pero me lo regaló un amigo a principios de mes. Las pinceladas que me contaba resultaban graciosas e ingeniosas, y ante el regalo no tuve más remedio que empezarlo.

La historia del escritor (John Kennedy Toole) es tanto o más curiosa que la del protagonista del libro, que por otra parte parece ser un reflejo del mismo en algunos aspectos. John se suicidó a los 31 años en su coche, respirando los gases que expulsaba el tubo de escape del mismo mediante una manguera. Fue una persona muy sobre protegida en su infancia por su madre, y un excelente estudiante. Se sacó una carrera y escribía desde muy joven. 'La conjura de los necios' fue una obra sobre la que puso unas expectativas tan grandes que, a la postre, fueron la causa de que se quitara la vida. No fue aceptada para su publicación porque le dijeron que no trataba de nada en concreto, pero la razón real era que ponía en evidencia muchos problemas del sistema capitalista actual, era una crítica brutal que sacaba a relucir lo peor del ser humano. A los años de morir, su madre se encargó de llevar la novela a varias personas que podían publicarla. Una de ellas quedó encandilada por su historia y decidió publicarlo añadiéndole un prólogo. Sólo un año después la novela ganaba un premio Pulitzer (1981).

Y es que la historia es rocambolesca. Cuesta enganchar pero mejora conforme avanzan las páginas, resultando muy graciosa y divertida. Las críticas son acompañadas con los comportamientos de los protagonistas, que son descritos a un nivel tan profundo que a veces sorprende. Son de esos pensamientos que tenemos y no somos conscientes de que los tenemos. Para mí, esa es una de las claves de esta novela. 

El protagonista es Ignatius J. Reilly, un muchacho de unos 30 años que tiene que salir a buscar trabajo por primera vez. Cómo Tolle, vivía con su madre muy sobre protegido. Ignatius odia el sistema capitalista y accede a entrar en el mismo al no tener más remedio, pero su comportamiento dista mucho de ser lo que se espera de un trabajador ideal. No quiero hacer ningún spoiler, porque alguien ya me ha dicho que a veces los hago, así que recomiendo que lo leáis. Yo voy por la mitad del libro y la verdad es que me lo estoy pasando en grande.

Para saber más:

lunes, 14 de enero de 2013

Laid

Hoy voy a hablar de una de mis canciones favoritas. Se llama 'Laid', y fue creada por un grupo de rock alternativo de nombre 'James' en 1993. Esta es la original:


Pero a mí personalmente la que me encanta es la versión que hizo Matt Nathanson, y que formó parte de la banda sonora de la tercera entrega de 'American Pie', una saga de películas de todos conocemos:


Me voy a lanzar a traducirla. Toda corrección será bienvenida:

La cama está en llamas por un amor apasionado, los vecinos se quejan por los ruidos de arriba, pero ella sólo se corre cuando está encima.
Mi terapeuta dice que no te vea más, dice que eres como una enfermedad sin cura, dice que estoy tan obsesionado que llego a ser aburrido.
Y tú te crees tan guapa (eeeeeeeeeeeeee)
Puso su mano dentro y se pilló los dedos con la puerta, compró cuchillos de cocina, me vistió de mujer luchando contra los roles de género, me pintó los ojos y me llamó guapa (eeeeeeeeeeeeeee)
Me mudé de mi casa y te mudaste a la puerta de al lado, cerré la mía y abriste un agujero en la pared, te encontré durmiendo al lado y pensaba que estaba solo, me vuelves loco cuando te vas a casa.
Destrozado (eeeeeeeeeeeeee)

viernes, 11 de enero de 2013

Próximo destino: La India

Por fin voy a viajar fuera del país. Los que leéis el blog sabéis las ganas que tengo de conocer nuevos países, y es que desde marzo del año pasado no salgo de España. Por aquel entonces fue Estambul, la primera ciudad musulmana que visité, pero ahora el destino es mucho más ambicioso.

Mi hermano y yo buscábamos un reto mayor y en un primer momento decidimos salir del continente. Egipto tomó ventaja sobre Perú, La India o China, pero a sabiendas de los problemas y conflictos políticos de ese país pensamos que no era buena idea. Descartamos Perú porque nos apetecía más un país de habla no hispana, y la cosa quedó entró entre China y La India. Como reto está claro que el segundo se lleva la palma.

Y a ello nos pusimos. Ya tenemos los billetes de avión para Semana Santa y el autobús hasta Madrid, que es de donde sale el vuelo. Nos queda mucho por hacer: vacunarnos contra 3 o 4 enfermedades, sacarnos el visado, el alojamiento, los vuelos internos... Y sobre todo leer mucho e informarnos bien de todo. Y es que va a ser toda una aventura. Haremos escala en Dubai, tanto a la ida como a la vuelta, pero en esta segunda ocasión tendremos 8 horas para ver lo más relevante de esta lujosa ciudad. En Delhi nos familiarizaremos con el cambio cultural tan rápido como podamos. Dicen que el impacto es importante, así que a ver cómo reaccionamos. Pretendemos ir también a Agra (donde está el famoso Tal Majal) y a la ciudad sagrada Varanesi. También iremos a Jaipur. En Varanesi es donde se dice que cuando muere alguien lo tiran al río Ganges.

Aún estamos muy verdes y nos tenemos que dar vida. Ya tenemos cita para las vacunas a primeros de Febrero (que por cierto, hay un mosquito que propaga el Dengue, una enfermedad que te puede matar. Un 3% de las picaduras acaban en muerte, y no hay vacuna, es tu cuerpo contra ella... Iremos de repelente de mosquitos hasta arriba!) y los visados tenemos que gestionarlos ya porque no es nada sencillo:

Y para informarnos he empezado a ver cosas como esta:
Os iré informando, porque parece que está lejos, pero nos despistamos y nos plantamos en Semana Santa.

imagenes: antonioytrini.files.wordpress.com
                historiasdediequito.es

jueves, 10 de enero de 2013

La afluencia de los contenedores

Últimamente tengo la costumbre de irme a leer a la ribera del río Ebro. Me siento en unas escaleras que están debajo del puente de Santiago (en Zaragoza) y aprovecho los últimos luces de la tarde. En esta época del año a las 18 ya me tengo que recoger porque no hay mucha luz y no me gusta forzar la vista. Eso tenía pensado hacer el domingo pasado, pero entre unas cosas y otras aparqué muy tarde y no me daba tiempo a llegar y leer por mucho tiempo.

En esa tesitura decidí quedarme leyendo dentro de la furgoneta hasta que se hiciera de noche. Aparqué delante de unos contenedores de basura a los que no presté atención en un primer momento. Sin embargo con el transcurso de los minutos cobraron protagonismo. En apenas media hora se presentaron tres personas a buscar en su interior. Venían con bicicletas acondicionadas para transportar carga o con carritos de compra o de niños para guardar lo que encontraban. No pude ver con claridad lo que se llevaron los dos primeros, pero sí que distinguí que el tercero se iba con las manos vacías.

Es sorprendente que haya tanta gente en esa situación. También el día que fui al Moncayo desperté a un vagabundo que dormía en el cajero de debajo de mi casa. Cada día hay más gente en la calle, más gente carente de recursos. Muchos son gente normal que hasta hace cuatro días tenía su trabajo y podía mantener su casa, pero los tiempos han cambiado y van a seguir haciéndolo.

Mientras el gobierno nos deja sin pensiones para paliar la deuda las cosas no parecen más que empeorar. Da mucha pena pero la crisis está haciendo una mella brutal, de forma constante y sin descanso pero poco a poco. De un día a otro no lo notamos, pero si echamos la vista atrás nos damos cuenta de todo lo que hemos perdido y todo lo que vamos a perder. Todo peligra y muchas familias se deben a una economía de guerra que muchos de sus miembros no han conocido.

El progreso es un invento del ser humano, tal y como lo dijo Nietzsche. Parecemos seres evolucionados a pesar de que últimamente caminamos hacia atrás como los cangrejos. Parece una utopía que en pleno siglo XXI se me pueda pasar por la cabeza que esto desemboque en una guerra, y espero que no sea así. Esperemos que mejoren las cosas, y que si no lo hacen, el estado sea justo con todos y no solo beneficiar a los que están arriba. Esto sí que es la verdadera utopía.

miércoles, 9 de enero de 2013

3 de enero, subida al Moncayo

 Para empezar bien el año después de sobrevivir a la devastadora resaca que precede a Nochevieja, quedé con un amigo para subir el Moncayo. Aunque yo siempre he sido deportista nunca he sido un experto en montaña, así que me dejé guiar por mi colega, todo un experimentado en la materia. El día anterior me compré unas botas con gore-tex, un material que transpira pero no deja pasar el agua de forma milagrosa. También alquilé unos crampones y un piolet. Para que comprendáis el nivel en el que estoy queda este dato: fui a alquilar crampones, aunque no sabía que eran.

Con el material necesario partimos el día siguiente temprano con destino a la montaña. El viaje es corto, poco más de una hora desde Zaragoza. Conforme nos íbamos acercando comprobábamos que la cumbre, y lo que no es cumbre, se encontraba cubierta por bastante nieve. Yo tenía la preocupación de subir con la furgoneta hasta donde nos estaba permitido, porque las curvas son muy cerradas, y con la nieve y sin experiencia con las cadenas podía ocurrir algún percance. Sin embargo tomé la decisión de no subir hasta arriba y aparcarla en una zona habilitada tras pasar la primera de las curvas cerradas. Tendríamos que andar más, pero no quería correr riesgos. 

Nos preparamos y comenzamos a andar. Mi acompañante venía preparado, y yo pensaba que también hasta que me percaté de que ni había pensado en guantes ni en gafas de sol. Apechugué a subir con las manos al descubierto, pero no ocurrió lo mismo con las gafas de sol porque afortunadamente siempre las llevo en la furgoneta. Salimos a buen ritmo por el camino habitual de subida, aunque hicimos leves paradas para despojarnos de chaquetas y beber un poco de agua. El camino serpenteante evitaba muchos obstáculos haciéndose largo y pesado, así que decidimos en más de una ocasión pasarnos por alto el mismo e ir en línea recta. El camino era más empinado pero acortábamos considerablemente.

Tras una media hora o un poco más alcanzamos el circo del Moncayo. El sendero estaba precioso: repleto de nieve por todas partes, decorando pinos y toda la vegetación que lo rodeaba. Seguíamos los pasos de otro excursionista que dejaba sus huellas en la nieve junto a las de su perro. A veces veíamos alguna huella de jabalí mientras yo me preguntaba cómo podían pasar noches tan gélidas esos animales en esos parajes. Allí en el circo nos comimos los bocadillos dispuestos a subir por el cucharón. Iba a ser entonces cuando hiciera mi debut con los crampones y el piolet.

Tras avanzar un poco más nos detuvimos cuando la pendiente comenzaba a ser pronunciada. En ese punto nos pusimos el material y comenzamos la ascensión tras darme una pequeña clase de uso, que sería fundamental a la hora de frenar dos resbalones que tuve. Cuando el camino se empieza a convertir en pared cualquier resbalón es peligroso, y lo que empieza como un descenso suave y sutil coge una velocidad endiablada que se torna imparable si no tomas medidas inmediatamente. La experiencia de mi amigo le hacía manejarse con destreza, mientras que yo parecía un pato torpe. El ritmo que imponía dejaba ver un gran estado de forma que contrastaba con el mío, que aunque no es malo no estaba sin duda a su nivel. Tengo que decir que me sorprendió, porque como me contaba el único ejercicio que hacía últimamente es spinning en el gimnasio.

Finalmente completamos la ascensión. Yo tenía que parar cada cuatro o cinco pasos y ponerme de rodillas agarrado al piolet incrustado en la montaña. Se me cargaban las pantorrillas y las zapatillas nuevas me rozaban porque no me las había apretado lo suficiente. En un momento me quise quitar la chaqueta porque el calor me estaba matando, pero la inclinación del cucharón hicieron imposible esa misión. Casi arrastras conseguí llegar a la cumbre donde ya me esperaba mi colega sin apenas inmutarse en toda una exhibición.

Arriba encontramos varios puntos totalmente congelados, y el viento era frío como el hielo. Comimos el segundo bocata y nos hicimos unas fotos en las partes más heladas. Tras un rato de descanso mi acompañante me instó a bajar por donde habíamos venido. Verlo desde arriba me pareció escalofriante, y es que subir no es lo mismo que bajar: cuando subes no miras hacia atrás. Me sentí intimidado y le dije que ni de broma pensaba bajar por ahí, sin darle la oportunidad de explicarme cómo íbamos a hacerlo. Entonces resbalé en el punto en el que la pendiente se tornaba más pronunciada, pero reaccioné a tiempo y pude frenar a un metro de donde hubiera sido imposible frenar. Puedo decir que mi colega lo pasó peor que yo porque vio cómo me aproximaba al barranco, mientras que yo no lo pasé muy mal porque sólo veía la cumbre. Esta caída le convenció, sin duda, para que bajáramos por el sendero fácil. El camino fue mas largo y menos emocionante, pero creo que cómo bautismo tuve suficiente con subir. La próxima vez me animaré a bajar si las condiciones lo permiten.
Bajamos sin problemas y llegamos a la furgoneta. Estaba acompañada por 4 o 5 coches más, con lo solitaria que la habíamos dejado por la mañana. Nos comimos un bocadillo (sí, el tercero) en Borja y volvimos a Zaragoza.

Para mí fue toda una experiencia. Algo para repetir e ir poco más allá la próxima vez. Por lo demás, agradecer a mi amigo su paciencia con este novato y sus conversaciones, de las que siempre aprendo algo, y eso es mucho.

martes, 8 de enero de 2013

28 diciembre, Bilbao

El pasado 28 de diciembre me dirigí a Bilbao, ciudad en la que nunca había estado. La razón fue que se celebraba allí una reunión de 'bailarines' de Jumper Style, un estilo al que acompaña una música bacaladera y estridente. Mi prima baila este estilo, y como tiene 16 años y no la dejaban ir sola me pidió que la llevase.

Al final nos juntamos dos amigos míos y mi otra prima, hermana de la primera. La mezcla era algo enrevesada y dio muestras de ello durante el viaje de ida, en el que las hermanas hablaban entre ellas y mis amigos hacían lo propio, como si hubiese una pared invisible que les separase, impidiéndoles relacionarse.

Cuando llegamos mi prima pequeña se separó de nosotros con la condición de contactar telefónicamente cada hora. La verdad es que cumplió bien y nos permitió pasar un día plácido al lado de la ría. Tras visitar el Guggenheim por fuera recorrimos la rivera hasta el casco viejo de la cuidad, donde disfrutamos de su ambiente tabernero y la vida que rebosan sus callejuelas. La cerveza empezó a correr por nuestras gargantas hasta que dije basta, ya que me debía a mi obligación de conducir por la noche. Mis amigos siguieron bebiendo, mientras mi prima mayor y yo presenciábamos la evolución de su embriaguez, cada vez más pronunciada.

Nos movimos en dirección al museo de nuevo, donde yo había aparcado, para asegurarnos de que mi prima pequeña estaba bien. Se presentó con un muchacho mucho mayor que ella, un bilbaino que nos comentó cosas sobre la ciudad mientras andábamos hacia la discoteca. En ésta terminaba la reunión hasta fin de fiesta. Los dejamos allí y volvimos a una taberna de la zona, donde mis amigos siguieron poniéndose tibios.

Cuando terminó la fiesta, a las 12 de la noche, recogimos a mi prima pequeña. Mi prima mayor ya había cogido confianza con mis amigos, había sido progresivo y ahora eramos una piña. Mis amigos despachaban una gracia inconfundible y una alegría acentuada profundamente por el alcohol, y nunca había visto a mi prima reírse tanto. Pero para mi prima pequeña fue como un golpe. Mis dos amigos, con los que no había cruzado palabra, se acercaron a ella como si la conociesen de toda la vida. Las preguntas e interrogatorios se sucedieron durante el viaje de vuelta. "¿Quien era ese orejudo?", "Tenemos fotos de que te has liado con él, ¡confiesa!". Mi prima, entre risas, me pedía que les hiciera callar, pero yo estaba disfrutando inmensamente, y mi prima mayor también. Al final confesó, contra todo pronóstico. 

Con las horas mis amigos borrachos y mi prima pequeña cayeron fulminados por el cansancio y durmieron gran parte del viaje. Sólo mi prima mayor aguantó despierta dándome conversación y poniendo buena música para ayudarme a mantenerme despierto. 

Es cierto que no vimos mucho de Bilbao, pero lo cierto es que nos lo pasamos muy bien. La mezcla resultó genial y a pesar del cansancio del viaje en un solo día, mereció la pena.

PD: Como homenaje a mi prima pongo el vídeo que hicieron los chicos del encuentro en Bilbao, así conocemos todos un poco más sobre el Jumper Style


De vuelta

Hacía muchos días que no escribía en el blog, días que han coincidido con mis días de vacaciones y que he aprovechado para descansar y desconectar de todo un poco. Hoy vuelvo al trabajo, y con ello a todo lo demás. Tengo mucho que contar y además ganas de hacerlo porque estos días he hecho bastantes cosas, aunque no todas las que me hubiese gustado.

Tengo intención de escribir sobre todas ellas en los próximos días, así que volveré a ser tan prolífico como cuando abrí el blog. La constancia es muy importante a la hora de escribir. En los próximos días os contaré cosas sobre mis viajes a Bilbao y mi escalada a la cima del Moncayo, sobre mi próximo viaje internacional o el libro que he empezado a leerme.

Y también os contaré cosas más importantes, como el desarrollo de una filosofía personal que estoy desarrollando para mejorar cada día, con unas pautas o "mandamientos" que hay que seguir. No voy a inventar la rueda, sencillamente es una recopilación de pensamientos que he agrupado, y que en conjunto dan mucha fuerza.

Hoy empiezo la rutina de nuevo. 
¡Feliz año y mucha suerte para todos!

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