lunes, 23 de septiembre de 2013

Llegando a Essaouira

Essaouira
Nos levantamos más pronto de lo deseado para coger el autobús que nos llevaría a Essaouira, y es que la primera llamada al rezo se produjo a las 6:30 de la mañana, durando una media hora. Lo bueno fue que los primeros 20 minutos fue solo una voz, pero los otros 10 restantes se unieron otras voces procedentes de otras mezquitas cercanas y más pequeñas.

El hotel Aday era el único alojamiento de los que reservamos que no tenía el desayuno incluído, así que nos movimos a la plaza Jemaa El Fna para tomar un delicioso zumo de naranja natural recién exprimido. Lo prepararon delante de nuestras narices y sólo nos costó 4 Dirhams (40 céntimos de Euro). Era dulce y tenía el punto exacto de acidez. A las 11 salía el bus de SUPRATOURS, así que aprovechamos para dar una vuelta por los jardines de alrededor de la mezquita Koutoubia. Después cogimos el autobús de línea 66 para llegar a la empresa de transporte, y comprobamos la poca puntualidad que tienen los marroquíes para determinadas cosas. En primer lugar el autobús no aparecía en la pantalla de próximas salidas, aunque preguntando a la recepcionista nos dijo que no se había suspendido y que saldría igualmente. Eso sí, nos corrigió con boli la hora de partida del autobús, de las 11 a las 11:15. Esperamos tomando un té, y salimos sobre las 11:30. Un marroquí muy amable que hablaba perfectamente español nos dijo que era normal que se retrasasen, y estaba algo indignado. Decía que veía normal que lo hicieran en la compañía CTM, pero que en una empresa de turismo da muy mala imagen. Con sus indicaciones nos quedó claro cual era nuestro autobús, en el que nos cobraron 5 Dirhams por dejar nuestras mochilas en el maletero. Esto es normal en SUPRATOURS, y es un cargo que lo cobran independientemente del billete. Se lo pagamos a un empleado que colocaba las mochilas en el maletero.

El trayecto fue de unas 2 horas y media, parando media hora en el camino. Fue una parada en un bar de carretera en el que había que pagar por ir al baño. Me recordaba un poco a los de la India, aunque mucho más limpio y con la seguridad de que lo que comieras estaba en buen estado. La carretera no estaba en muy buenas condiciones pero era recta casi por completo. La primera parte era de doble sentido, pero la segunda parte era ya autovía. Es curioso porque cuando no hay nadie los marroquíes no conducen por la derecha, sino que lo hacen anárquicamente, por el centro o por la izquierda. El paisaje era prácticamente desértico, con algunas casas de vez en cuando, pero daba la impresión de que si te dejaba tirado el autobús tardarías horas en encontrar algo de vida.

Finalmente apareció Essaouira ante nuestros ojos, bañada por el océano Atlántico, más grande de lo que esperábamos de un pueblo pesquero. Bajamos en la estación de SUPRATOURS y comenzó un acoso y derribo de lugareños ofreciéndonos alojamiento y taxis. Era un poco asfixiante, pero nosotros ya teníamos nuestro riad reservado. Pero antes de nada fuimos a la oficina para sacar el billete de vuelta del día siguiente, que sería a las 15:15. La mujer que nos atendió nos indicó que tendríamos que estar a las 15h en punto allí. En ese caso el importe a pagar fueron 70 dirhams igualmente, pero el precio de la maleta lo pagamos en la misma oficina al día siguiente, y no al hombre que metía las mochilas en el bus. Nos dio unas pegatinas para pegar en la maleta en plan identificativo.

Llegó el momento de encontrar nuestro Riad: el Riad Sidi Magdoul. Un Riad es una especie de hotel en una casa árabe, con un precioso patio en medio que suele estar al aire libre, aunque solo lo disfrutan los que se alojan en él. Las habitaciones son grandes y para más de dos personas, y sus puertas y ventanas dan a este patio aunque estén en un piso que no sea planta calle. Es muy bonito, y si vais a Marruecos debéis alojaros en uno. Estábamos en la parte nueva de Essaouira y nos adentramos en la medina por el primer portón que encontramos. Las medinas son partes antiguas de las ciudades árabes, con enrevesadas redes de callejuelas que hacen que encontrar un establecimiento concreto sea algo complicado. Teníamos un mapa impreso, pero aun así no nos localizábamos a nosotros mismos en él. Preguntando a diversos tenderos llegamos al Riad, que estaba en una callejuela al lado de una farmacia. Tengo que decir que uno de los tenderos nos envió por la calle equivocada, quiero pensar que por un error suyo.

El Riad era precioso, y el desayuno del día siguiente estuvo genial. Además el dueño nos explicó todos los lugares chulos que debíamos visitar en el mapa, y en un español correcto. Luego vendría otro recepcionista que sí hablaba español a la perfección. Nos recibieron con un té de bienvenida que agradecimos. El riad estaba en el centro de la medina, era limpio y bonito y el personal muy amable. Además tenía un ático donde te podías sentar a ver las estrellas un rato antes de dormir. La verdad es que fue genial, porque no era para nada caro. En total fueron unos 120 Dirhams por persona y noche, unos 12 €uros. Os dejo el enlace al Riad:

Y su localización en Essaouira junto con la estación de SUPRATOURS:


Con Google Maps:



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar!!

Post Relacionados:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger…