viernes, 7 de marzo de 2014

Tiempo


Han pasado varios días desde mi última publicación en el blog. Ha sido una semana intensa, de mucho, muchísimo trabajo que ha invadido por completo mi tiempo libre. Esa avalancha pasó por encima del fin de semana pasado y de la cincomarzada, dejándome ver la luz ayer por primera vez. 

No he tenido tiempo de hablaros de la nueva aventura de mi amigo Diego, que a estas horas debería de estar llegando al refugio Netler, donde pasará la noche a 3.200 metros de altura en la africana cordillera del Atlas. Ni de lo malo que se ha puesto mi perro al comer algo extraño (no sabemos si una ortiga, veneno, procesionaria...). Se recupera poco a poco.

Tampoco he tenido tiempo para escribir, ni para leer en condiciones. Desde hace poco menos de dos semanas no he tocado la consola, y solo he trabajado y entrenado. En algunos momentos puntuales he bajado al bar de debajo de mi casa para tomarme una cerveza, pero eso ha sido todo. 

Lo que sí he tenido tiempo es de pensar. Cuando durante un periodo de tiempo tu vida gira en torno a un proyecto, da un poco de miedo pensar qué pasará después. Es como el futbolista que se retira después de una carrera deportiva de unos veinte años, durante la cual ha tenido unas preocupaciones y obligaciones que desaparecen el día que cuelga las botas. Y surge el silencio, el vacío de no saber hacia donde mirar. Durante estos días he pensado casi en exclusiva en un sólo tema, y ahora mi mente se puede por fin centrar en otras cosas, en infinitas posibilidades que me llenan de una agradable sensación de libertad, pero con tintes de responsabilidad. Responsabilidad de saber administrar mi tiempo, de no quedarme demasiado quieto ni de moverme demasiado, de encontrar ese punto medio en el que sepa disfrutar de mi tiempo libre sin ningún 'tengo que' y a la vez conseguir madrugar para afrontar algún que otro hito de una meta final.

Es complicado. Y en ese embotamiento mental fruto del exceso de trabajo continuo me planteo ciertos pensamientos. Me vienen a la mente curiosas ideas sobre el presente, sobre el momento actual en el que vivimos. Es curioso pensar que si en este preciso momento te digo que tu pasado no existe, que son solo recuerdos que alguien ha insertado en tu cabeza, ¿podrías demostrarlo? Está claro que no. No podemos demostrar que nuestro pasado es real, no podemos ser sino quienes somos ahora, en este preciso momento. El pasado no existe, y no tiene sentido que exista. No lo podemos palpar, no lo podemos oler, ni ver. Somos presente, y es ahora cuando tenemos que vivir.

Bola - Honey (Videoclip Oficial) from Namographer on Vimeo.

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