martes, 24 de marzo de 2015

Llegada a Bangkok

Después de tantas horas sentados estábamos deseosos de estirar las piernas. Afortunadamente no habíamos facturado maleta alguna, así que tras pasar el control de pasaportes pertinente fuimos a cambiar dinero. Antes nos entregaron en el avión el típico papelito a rellenar para inmigración. En él especificas el motivo de tu viaje, el tiempo que vas a permanecer en el país y cual va a ser tu dirección. Cuando pasamos el control de pasaportes se quedaron la parte referente al vuelo de llegada, dejándonos el del vuelo de salida que entregaríamos al volver a Madrid (es un coñazo guardarlo durante todos los días del viaje).

Cambiamos lo mínimo en el aeropuerto, ya que allí el cambio nunca es favorable. El Baht es la moneda Tailandesa y 1 €uro vale unos 34 Bahts. Nosotros cambiamos menos de 50€ allí porque no sabíamos donde podíamos encontrar un buen cambio en la ciudad, aunque si lo llegamos a saber hubiéramos cambiado menos. Hay bancos por las zonas de los centros comerciales que ofrecen un cambio mucho mejor que en el aeropuerto, pero suelen cerrar a primera hora de la tarde. Nosotros encontramos uno en seguida al llegar a Bangkok, y ya allí cambiamos otros 100€ por cabeza. Pero volviendo al aeropuerto y ya con nuestros Bahts en el bolsillo nos fuimos directos al servicio de tren que lleva a la ciudad. El billete hasta la estación más céntrica (y última parada) nos costó sólo 45 Bahts, algo más de un €uro y mucho más barato que un taxi. En una media hora alcanzamos Phaya Thai BTS Station. Desde allí teníamos un paseo bastante importante a nuestro primer hostal: el Loftel 22. Puesto que no nos fiábamos todavía de que nos pudieran engañar, decidimos ir andando en un paseo de algo menos de una hora. Decidimos ir a esa zona de Bangkok porque al día siguiente ya teníamos un vuelo para Chiang Mai, la segunda ciudad más importante del país. Resulta que en los alrededores de aquel hostal se encuentra la estación de Hua Lamphong, y desde allí salen trenes hacia el segundo aeropuerto de la ciudad, que es el encargado de los vuelos locales: el Don Mueang.

Camino al Loftel22

Esquivamos a los taxistas al salir de Phaya Thai BTS Station hasta que se nos acercó un decidido personaje. Un tailandes muy bien vestido y con un gran dominio del inglés nos preguntaba a donde queríamos ir. Le contamos que queríamos ir andando para ver un poco la ciudad, y nos comentó que estábamos muy lejos del hotel. Nos recomendó lugares y nos dio consejos, además de hablarnos de fútbol y contarnos que era policía de la estación. Nos enseñó una tarjeta que lo acreditaba, algo que nos dio bastante confianza porque además no nos parecía querer vender nada. En los días posteriores encontraríamos en diversas calles vendedores ambulantes que por algo más de 1000 Bahts te falsificaban cualquier carnet, incluso los de policía. También había DNI español y carnet de conducir, así que entendimos que tal vez aquel policía no era tal. Nos despedimos de él agradeciéndole sus consejos, y yo saqué el móvil para utilizar una aplicación que nos iba a hacer la vida mucho más fácil.

MAPS.ME es una aplicación para teléfonos Android que te permite descargar los mapas del mundo y usarlos sin conexión a Internet. Luego ya con el GPS del propio teléfono te puedes mover y decirle que te diga como llegar al destino deseado. Todo un descubrimiento que consiguió que no necesitáramos buscar mapas de papel ni preguntar donde estaba algo en todo el viaje. Incluso hay reflejados bares, hoteles, gasolineras... Para mí es ya un imprescindible para viajar. Guiados por la app empezamos a caminar hacia el albergue y paramos a mitad de camino en un centro comercial para cambiar dinero, tal y como os he contado anteriormente. La temperatura rondaba los 35 grados y sudábamos nuestras gorras a cada paso. En los centros comerciales, lo más parecido al mundo occidental, los aires acondicionados funcionaban a todo trapo generando un cambio de temperatura brutal. 

Tras salir de allí seguimos caminando y dejando atrás los centros comerciales. Entramos en una zona de puestos ambulantes de comida de todo tipo que tenía una pinta muy buena, pero todavía no nos fiábamos de comerla. Finalmente alcanzamos la estación de trenes de Hua Lamphong, y gracias a MAPS.ME encontramos el albergue sin problemas. Sin ella nos hubiera costado bastante más porque los mercadillos ambulantes nos tapaban calles por las que debíamos pasar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar!!

Post Relacionados:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger…